Esa
frase la escuché por primera vez cuando Peque apenas tenía dos semanas. La
primera semana como madre fue buenísima, pero apenas llevábamos 4 ó 5 días en
casa la cosa se torció.
Peque
comenzó a llorar, a no comer, no soportaba el baño, no había manera de dormirle
y no sé cuántas cosas más. Y cuando se me ocurrió “quejarme” por primera vez,
ahí llegó la frasecita “no te preocupes, es sólo una etapa”.
Se
suponía que con la cuarentena se pasaba. Era como si el día 41 te
cambiasen a tu bebé por otro. Pues parece que Peque no tenía ni idea de esa
norma, así que se la saltó y lo que se suponía una etapa de 40 días se
convirtió en una más larga.
![]() |
| este calendario tan mono lo he sacado de aquí |
Como
con la cuarentena la cosa no cambiaba, empezaron con otro espacio de tiempo,
pero la frase era la misma “Es sólo una fase, en cuanto cumpla los tres
meses, verás como cambia la cosa”. Aquí tengo que dar la razón. Peque
cumplió los tres meses en Madrid, cuando fuimos a visitar a nuestros amigos
S&A que nos presentaron a su bebé N. Peque se portó allí fenomenal, y
cuando volvimos siguió igual. De cualquier forma, más que una fase, yo creo que
fue casualidad (y que a Peque le gusta viajar, como a la madre, y en cuanto
cambia de aires se pone de buen humor).
Pero
claro, ahí no queda la cosa. Empiezan las rabietas, el no querer comer, el
llorar para conseguir lo que quiere, el querer estar siempre con alguien, y
entonces, a la mínima que comentes la situación, vuelve la frasecita “no te
preocupes, es sólo una fase, en cuanto cumpla el añito se le pasa”.
Pues estamos en los 16 meses y seguimos con
rabietas, y seguro que a partir de ahora empezarán cosas nuevas, y lo que
todavía es más seguro es que, en cuanto se me ocurra comentarlo, habrá por ahí
cerca alguna madre o abuela experimentada, que sabrá mucho más que yo y que me
soltará lo de “no te preocupes, es sólo una etapa”.


