5 de julio de 2013

Mérida en verano es TEATRO

    Mérida en verano es calor, Mérida en verano son turistas, Mérida en verano son tapas en terracitas por las noches, Mérida en verano es Proserpina (la Charca para nosotros los "romanos"), ... pero Mérida en verano es, ante todo, TEATRO, así, con mayúsculas, por mucho que algunos caraduras, mercachifles, "aprovechaos" o políticos ineptos hayan estado a punto de convertirlo en teatro.
    Parece que esta Edición, la 59, nada más y nada menos, vuelve a ser como las de antes, es decir Festival de Teatro Clásico de Mérida
Todas estas imágenes están sacadas de aquí donde puedes encontrar más información
    Porque en estas piedras, que queréis que os diga, lo que hay que representar son obras clásicas. Que una cosa es hacer versiones, o tomarse algunas licencias, y otra cosa es querer traer cosas a este Festival e intentar meterlas con calzador. No estoy diciendo que esas obras no sean buenas, si no que son para otros entornos y para otros festivales.
    El caso es que la programación de este año, así como los actores que vienen a representar esas obras, tienen una pinta estupenda, así que yo he corrido a comprar mis entradas. ¡¡He cogido un bono de 5!!
 Y eso que me he cortado un poco, que si por mí fuera, este año iba a todas.

    Soy fija todos los años, algunas obras me han gustado más y otras menos, pero siempre emociona ver una obra representada en este marco sin igual. (Aunque también he visto obras representadas en el Alcazaba que me han impresionado mucho, sobretodo por la cercanía con la escena).
Éstas fotos son de: 1 2 3 4 5 6

    El Festival comienza hoy y dura hasta finales de agosto, yo me estrenaré mañana. Si os animáis decídmelo, y os contaré algunos trucos para disfrutar mucho más de este Festival.

2 de julio de 2013

Durmiendo sola

    Hace poco publiqué una entrada sobre los "despertares" de Peque y las distintas fases por las que habíamos pasado en sus sueños.
    Parece que últimamente le cuesta algo menos dormirse, aunque se sigue despertando varias veces por las noches, pero solemos solucionarlo ofreciéndole un poco de agua (se bebe un biberón de más de 150 cl todas las noches) y colocándole de nuevo el chupete.
Peque durmiendo por primera vez en su habitación.
    
   Aprovechando que parecía que dormía mejor y 
que yo estoy de vacaciones, aunque no lo parezcan, 
decidimos pasar a Peque a su habitación.
    No costó demasiado dormirle, porque procuramos cansarle antes de llevarle a la cuna. Antes de irme yo a la cama se despertó tres veces, pero se dormía enseguida después de beber un poco.
  
    Me acosté tarde, porque estaba enganchadísima al libro
"El bolígrafo de gel verde" de Eloy Moreno que os recomiendo un montón. No me fui a la cama hasta que no lo terminé. Si sois de lágrima fácil, como yo, y os habéis leído el libro, entenderéis que cuando me acosté lo hice "un poquito tocada". Si lo llego a saber dejo el libro para otro día. 

    Cuando me metí en la cama no podía dormirme, echaba tanto de menos a Peque. Churri ya dormía hacía más de una hora, pero era como si estuviese sola en la cama, en la habitación, sin Peque en la cuna, pegada a nuestro colchón.
    Se despertó varias veces más, y todas ellas acudí enseguida a darle agua y a ponerle el chupete. Cada vez que iba estaba tentada de meterme en la cama que tenemos al lado, pero todas y cada una de las veces me fui a mi habitación. Sabía que si me metía en esa cama tardaría mucho en volver a la mía.
    Por supuesto, Peque ha dormido como siempre o mejor. No ha notado el cambio, no nos echa de menos. Y me alegro, aunque con la boca chica, porque si hubiera tenido una noche horrorosa habría sido la excusa perfecta para meter de nuevo la cuna en nuestra habitación.
    ¿Por qué nos costará tanto a las madres ir rompiendo los lazos que nos unen a nuestros hijos?