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13 de abril de 2016

Lecturas 2015

    Ya conté en la primera entrada de este año que los propósitos de 2015, en general, no me fueron bastante bien. Por suerte, no puedo decir lo mismo sobre los libros, porque me fue bastante bien, la verdad. A ver, no es para tirar cohetes, y está muy alejado de lo que quiero hacer en un futuro, pero para haberme propuesto 10 libros y ser la madre de dos enanos de 0 y 3 años (1 y 4 al acabar el año) y no dormir más de 5 ó 6 horas al día, no me puedo quejar.
     A principios de año la idea era leer, al menos 10 libros. Después llegó el reto del libro viajero. La idea la saqué de este post de Marialu, con su ayuda y a través de twitter se unieron otras 6 blogeras/tuiteras, Aida, Fran, Amaia, Lorena, Rosana y Mónica. La cosa es sencilla, una vez hecho el grupo se elige un libro, lo lee la primera persona y anota comentarios tanto en el libro como en una libreta, cuando acaba lo envía al siguiente participante y así hasta que llega al último, que al finalizar lo devuelve al primero del grupo.

     A pesar de que el libro elegido fue horrible (El mundo azul, ama tu caos, de Albert Espinosa) la experiencia nos gustó mucho a todas, así que repetimos con Astrid y Verónika, del Linda Olsson. A mí el segundo tampoco me convenció demasiado, aunque fue mucho mejor que el primero, pero me encanta este reto, así que seguiremos este año con el tercer libro del grupo.


     Tanto me gusta leer así que me he unido a otro grupo, que ha organizado Izaya, y del que estoy esperando recibir el primer libro, Cuaderno para dos, de David Levithan. Además, en este grupo también estamos todas encantadas así que ya tenemos a la segunda voluntaria para empezar con el siguiente libro. No os cuento más porque el reto todavía no ha acabado, así que esperaré a que la organizadora publique algo y luego os cuento yo.

     Otro reto al que me apunté, aunque sabía que no iba a conseguir, fue el #retoliluleo que organizaron las #lilus. Desde el principio sabía que leer todas las categorías iba a ser muy complicado, pero me lo propuse para intentar aumentar mi número de lecturas, y vaya si funcionó. Aquí tenéis las categorías:
Imagen diseñada por Star en rojo
     Así que, en resumen, esto es lo que he conseguido leer en 2015:

Libros leídos en 2015, en papel y en el ebook
- Hombres buenos, de Arturo Pérez-Reverte.
- Pséudolo, de Plauto. Éste podría entrar en las categorías de "clásico que nunca hayas leído", "con un título raro difícil de leer" o "uno cuyo título sólo tenga una palabra".
- Vestido de novia, de Pierre Lemaitre.
- El atelier de los deseos, de Agnès Martin-Lugand.
- El año sin verano, de Carlos del Amor. Me valdría para la categoría "libro en el que te gustaría vivir".
- Mamma mía!, de Agustina Guerrero, de la categoría "para adultos ilustrado" y, por supuesto, "un libro que te haga reir".
- Música para feos, de Lorenzo Silva.
- Desayuno en Tiffany´s, de Truman Capote. Para el "adaptado al cine cuya peli no hayas visto", porque nunca he visto la película completa.
- El Mundo azul, ama tu caos, de Albert Espinosa.
- La felicidad es un té contigo, de Mamen Sánchez. Podría ir en la categoría de "una gran historia de amor", aunque lo de gran le queda un poco grande, valga la redundancia.
- Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, que me vale como "recomendado por una lilu", "clásico que nunca hayas leído" y "uno que haya en tu casa y nunca hayas leído".
- A flor de piel, de Javier Moro. Podría valer en "un libro con portada de flores" y en "uno que elijas por su portada"; quizás también de la de "un libro de aventuras mítico"; aunque con mítico imagino que se refieren a famoso, así que para ésta no valdría.
- La vida es una verbena, de Lucía Be, que vale como "libro escrito por un/a blogger", "para adultos ilsutrado".
- 84, Charing Cross Road, de Helene Hanff, por poco no entra en la categoría de "menos de 100 páginas", pero vale también para "uno que elijas por su portada" o uno "con un título raro difícil de leer".
- Lugares que no quiero compartir con nadie, de Elvira Lindo. Éste va directo a la de "libro en el que te gustaría vivir", al menos por un tiempo, jajajaja.
- Encantadas, de Esther Gili y David Aceituno. Éste se lleva la palma, no sólo por ser una maravilla, si no porque me vale para un montón de categorías: "para adultos ilustrado", "de menos de 100 páginas", "uno que elijas por su portada" y "un libro con portada de flores".
- Astrid y Verónika, de Linda Olsson.

     Además, en versión ebook me leí los siguientes títulos:
- Will Grayson, Will Grayson, de John Green y David Levithan.
- La vida a veces, de Carlos del Amor.
- Wonder. La lección de August, de R.J. Palacio.
- Uno más uno, de Jojo Moyes.
- Misión olvido, de María Dueñas.
- Yo antes de tí, de Jojo Moyes.
- La vida imaginaria, de Mara Torres.
- El paciente impaciente, de Marian García, válido como "libro escrito por una/a blogger" y "un libro que haga reír".
- Responde 1º a la 2ª pregunta, de Patricia Tablado. "Libro escrito por un/a blogger".
- Eleanor & Park, de Rainbow Rowell. Imagino que podría ir en "una gran historia de amor", aunque a mí no me parece nada grande.
     En total han sido 27 libros que, desde luego, no son muchos, pero teniendo en cuenta que en los últimos 3 años leía una media de 2 ó 3 libros al año, creo que no está nada mal.
     No he rellenado la plantilla del #retoliluleo porque una de las condiciones es que cada libro valía para una sola categoría, pero como, de cualquier forma, ese reto no lo he conseguido, por eso algunos libros los califico con varias opciones, por si acaso algún día vuelvo a proponerme el reto.
     Por supuesto este año me apunto al #retoliluleo 2016. De antemano sé que no lo voy a cumplir, porque hay categorías "imposibles" pero si por intentarlo consigo leer al menos tanto como en 2015, yo encantada.
     De momento comenzaré con los que me quedaron pendientes en 2015:


     Varios de ellos eran del reto liluleo del 2015 ("de menos de 100 páginas", "clásico que nunca hayas leído", "infantil/juvenil de más de 100 páginas", "con título en letras de oro", "con animales como protagonistas", ...) ya veré si alguno me vale para el reto del 2016.

     ¡¡¡Feliz lectura a todos!!!



30 de marzo de 2016

La AR ha vuelto

     No, no es que haya venido la Quintana a verme, es algo mucho peor, la que vuelve a estar conmigo es la Artritis Reumatoide.
     Básicamente es una enfermedad (crónica, degenerativa y autoinmune) que afecta a las articulaciones, inflamándolas, lo que provoca dolor, mucho, a veces llegando a impedir el movimiento. No me enrollo con más explicaciones, si alguien quiere saber más de la AR que mire en San Google o que me pregunte.
     Me la diagnosticaron hace unos 10 años. Después del shock la verdad es que no me puedo quejar de cómo fueron las cosas. Me pusieron rápidamente un tratamiento que, por suerte, pude soportar  (muchos pacientes no pueden porque les provoca mareos, náuseas, vómitos, fuertes dolores de cabeza, ...) y, lo mejor de todo, funcionó.
     Al cabo del año, al hacer dejado de tener dolores  comenzaron a reducirlo. Seis meses después lo terminé y, gracias a la industria farmacéutica, no volví a tener dolores.
     Tuve que esperar 6 meses para poder ponerme a buscar familia (qué expresión más rara, ¿no creéis?) que, por circunstancias diferentes tardó en venir, pero finalmente los hijos llegaron.
     Llevo más de 8 años sin dolores, alguna molestia leve si castigaba demasiado el cuerpo, pero nada que no se arreglase con paracetamol, un poco de calor y reposo.
      Soy consciente de lo afortunada que soy porque, la mayoría de las personas con AR no se "curan". Los medicamentos consiguen parar el avance de la enfermedad,  o al menos ralentizarlo,  y aliviar un poco los dolores, pero lo de que la enfermedad se "duerma" y desaparezcan todos los síntomas no es lo habitual.
     Lo sé, lo tengo muy claro, pero eso no impide que esté jodida, cabreada y triste. Sé que no me voy a morir de esto (la AR puede disminuir la esperanza de vida y hace que la calidad de vida sea mucho más baja, pero no mata) y sé que hay gente que está mucho peor. Lo sé. Sé que debo dar las gracias por los 8 años que he estado estupenda, lo sé. Pero a pesar de eso me ha sentado fatal y me ha afectado mucho al ánimo.
     Como he dicho estoy cabreada y triste. Que todo el cuerpo duela es algo que afecta al ánimo, pero esta vez ha sido peor. Porque ya no es que no pueda ponerme el sujetador, o lavarme la cabeza, ni que necesite ayuda para abrir una botella o una puerta. Es que no puedo coger a mis hijos. Imposible cargar en brazos con el Mayor, al Menor le puedo coger, pero sólo "cargarle", nada de meterle o sacarle de la cuna y mucho menos hacerle el "caballito" o tirarle por los aires. La otra noche el premio para el Mayor por portarse bien era bailar con mamá y, en vez de cogerle en brazos y hacerle piruetas parecía una vieja bailando un chotis.
     Y ni sólo eso. En unas horas voy al reumatólogo donde me dirán si es un brote pasajero o si tiene pinta de ser algo más grave. En función de cómo me vean me pondrán un tratamiento. Si deciden ponerme el tratamiento agresivo para atajar es de el principio tengo que dejar la lactancia. Pensándolo en frío no es ningún drama. Llevamos 15 meses de LM y en mis planes ya estaba ir dejándolo poco a poco. Pero no es lo mismo hacerlo gradualmente y según nos vayamos sintiendo los dos, que hacerlo de golpe y por obligación. Sé que es algo secundario y que no debo preocuparme por ello, pero no puedo evitarlo.
     El resumen es, en definitiva, que sé que tengo que estar agradecida por los 8 años que he estado sin la enfermedad, que tengo que dar las gracias por mis hijos (muchas personas no pueden dejar el tratamiento por los dolores que sufren y tomándolo no te puedes quedar embarazada), sé que esto no me va a matar y que hay gente que está mucho peor. Soy consciente de todo ello, pero no puedo dejar de sentirme mal, me ha sentado como un jarro de agua fría.
     Gracias a los que paséis por aquí por aguantar el tostón, por contarlo no se quitan los dolores, pero el ánimo se calma un poquito.
     Prometo que el próximo post será más alegre, y con fotos bonitas.

2 de febrero de 2016

Conciliación real

     Lo de la presencia de una nueva Diputada en el Congreso con su hijo nos pilla ya a todos un poco lejos, pero esta semana, por mis circunstancias personales, he vuelto a acordarme del tema, y me ha hecho más o menos la misma gracia, es decir, ninguna.
     Sé que lo que voy a decir es políticamente incorrecto y que algunos me tacharán de vete tú a saber qué (y probablemente será una definición muy alejada a la realidad), pero sinceramente, me pareció una patochada para llamar la atención y punto, y que no va a conseguir nada en favor de la conciliación, por mucho que sea eso lo que van diciendo, la verdad.
     A finales del año pasado mi chico consiguió un trabajo estupendo. Le encantaba (algo que no le había ocurrido con otros trabajos que ha tenido en los últimos años) y estaba muy cerca de casa. Además, no era a jornada completa, y aunque por ese motivo obviamente los ingresos en casa no eran tantos, por otro lado le permitía tener un horario estupendo para llevar y recoger al Mayor en el cole.
     Pero el año pasado se fue y se llevó con él el puesto de trabajo. Así que volvía a ser amo de casa. Lo malo, obviamente lo económico. Lo bueno, los enanos estaban atendidos.
     Afortunadamente acaban de llamarle para un nuevo trabajo, a jornada completa. Lo bueno, el lado económico, vuelven a entrar dos sueldos en casa y el sigue cotizando para el futuro. Lo malo, la conciliación.
     Coincide justo que su reincorporación a la vida laboral viene de la mano con un viaje de mis padres, así que la primera pregunta fue ¿qué hacemos con los niños?
     Salimos los dos muy pronto de casa, a horas que las calles no están puestas, así que me parece inhumano tener que sacar a los niños a esas horas (me consta que hay padres que lo hacen porque no cuentan con la ayuda de familiares y no se pueden permitir otra cosa, y yo haría lo mismo, pero en mis circunstancias, ni me lo planteo).
     Podríamos buscar ayuda ajena, pero tendría que quedarse muchas horas y el Menor estaría todo ese tiempo con una persona que no conoce. Así, de buenas a primeras, pasa de estar con la familia a estar con un extraño más de 8 horas seguidas, y sólo con esa persona. Además, la única persona que conozco de confianza para dejar al cuidado de mis hijos ni siquiera se puede quedar todas esas horas todos los días.
     La última opción es que yo me coja vacaciones para quedarme con los niños durante esa semana de "conflicto" sin abu-canguros.
     ¿Cuál creéis que ha sido la opción elegida? ¡¡¡Premio!!! Una semana de mis escasas vacaciones que me tengo que coger en febrero, cuando ni siquiera hace buen tiempo, para poder atender a mis hijos. Por si fuera poco, me pilla en una semana de bastante jaleo en el trabajo, así que me tocará trabajar desde casa.
     Así que sí, me estoy acordando, y mucho, de la Diputada que acudió con su hijo al Congreso y me está haciendo mucha gracia, sí, muchísima. Sobretodo cuando me acuerdo de que ella tiene con quién dejar a su hijo, es más, tiene donde elegir, ya que tiene una persona que se le cuida y a la que el bebé ya conoce y además tiene una guardería para el personal del Congreso que está justo al lado.
     Entonces habrá gente que me dirá que es cierto que las mujeres no podemos llevarnos a nuestros hijos al trabajo, pero que ella no lo hizo para restregárnoslo por la cara, si no para poner el problema sobre el tapete y que se hable de él para que de verdad se propongan medidas para la conciliación. Pues lo siento, pero no me lo creo. Mi opinión es que fue algo puramente demagógico y publicista, sin ninguna consecuencia real para mejorar la conciliación de la vida familiar con la vida laboral.

   Hace falta que los políticos y los empresarios entiendan que sin niños se presenta un futuro muy oscuro para nuestro país, y que los hombres se conciencien de la importancia que tiene la paternidad. Cuando sean ellos los que exijan bajas de paternidad, tan largas y compatibles con la de maternidad, cuando sean ellos los que se pidan permisos si sus hijos enferman, cuando sean ellos quienes acudan a hablar con los profesores y a las citas médicas de sus hijos, es decir, cuando sea indiferente contratar a un hombre o a una mujer pensando en si van a tener hijos en un futuro, porque ambos reaccionarán de igual forma, quizás entonces podamos hablar de establecer medidas de conciliación reales.
   

26 de enero de 2016

1er Cumple del Menor

     Si digo que el tiempo pasa volando no digo ninguna mentira, si digo que va todavía más deprisa cuando te conviertes en madre, todas las que lo son estarán de acuerdo conmigo, y si digo que, al tener dos hijos, va todo incluso más rápido, pues todas las que son bimadres me entenderán . (Que sí, que los padres también, pero creo que, en la mayoría de los casos, lo notamos más nosotras)
     El Menor de la casa ha cumplido ya un añito, aunque de eso hace ya más de medio mes. Lo suyo habría sido publicar un post el mismo día contándole las cosas nuevas que ha aprendido a hacer y diciéndole lo mucho que le quiero, pero no me da la vida. Sí, ya sé, suena a tópico, pero es una verdad como un templo.
    En mi día a día voy siempre por los pelos, entre trabajo, niños, casa, marido, amigos y demás, el tiempo que queda para mí es mínimo. Básicamente el justo y necesario para ducharme, comer y, con un poco de suerte, dormir entre 5 y 6 horas, no seguidas, por supuesto, que eso sería mucho pedir.
     Si a eso le sumas la organización de un cumpleaños, pues restas más tiempo. El siguiente será menos "elaborado", seguramente, pero el Primer Cumple me gusta celebrarlo por todo lo alto.
     La cosa es que el pobre de mi hijo pequeño ha nacido en plenas Navidades, concretamente el 27 de diciembre, así que lo de organizarlo aún se complica más, porque tienes que unirle días de fiesta que no abren las tiendas, reuniones familiares y con amigos que te quitan tiempo, etc.
     Pero eso no es excusa, es más, al contrario, me he propuesto que tenga siempre cumpleaños estupendos para compensarle el haber nacido en tan mala fecha, así que no me queda más remedio que ponerme las pilas.
     Este año he contado con la ayuda inestimable de Gabriela, alma máter de Nina Designs. No sólo hizo unos diseños preciosos, también me explicó perfectamente cómo debía prepararlo todo y respondió a todos mis correos rápidamente con un cariño impresionante. Sin duda, volveré a trabajar con ella.
Algunos detalles de cómo quedó la fiesta con los imprimibles de Nina Designs
      La única pena no tener un sitio más grande dónde poder celebrar el cumple para poder invitar a más gente. Invadimos la casa de los abuelos y pudimos invitar a toda la familia, pero muchos amigos no pudieron venir. Con el Mayor lo solucionamos celebrando el cumpleaños varias veces, pero con el Menor es imposible, en estas fechas hacer coincidir a la gente es muy difícil y este año, además de las propias fiestas y su cumpleaños hemos tenido un bautizo y dos cumpleaños mas, así que imposible encontrar un día libre. A ver si para el año que viene averiguamos algo para que pueda venir toda la gente.

Gabriela tiene unos diseños preciosos además, si quieres, puedes personalizarlos
     El próximo cumple espero poder organizarme un poco mejor para no estar en la cocina el último día hasta las dos de la madrugada y no estar comprando las últimas cosas (como la tarta de Gutiérrez, que es obligatoria en todos los cumpleaños), en el último momento.
     Pero sobre todo, espero poder seguir celebrando muchísimos cumpleaños de mis hijos y seguir disfrutando de ellos y con ellos como hasta ahora.

¡¡¡¡QUÉ CUMPLAS MUCHOS MÁS!!!!

14 de enero de 2016

Des - Propósitos

     Definitivamente no pienso "imponerme" ningún propósito para 2016, paso, completamente, me niego en rotundo, ya veremos cómo se va dando.
     La razón es muy sencilla, el fracaso con los propósitos de 2015 ha sido estrepitoso. Hace un año publiqué aquí esta lista, al lado pongo el resultado:

1. Disfrutar de mis enanos y verles crecer. Éste era fácil, casi "de relleno".
2. Instaurar una rutina en casa que nos permita no volvernos locos. Cada día estamos un poco más locos, con eso digo todo
3. Intentar aprender-practicar yoga. Eso que es ¿una nueva técnica de cocina?
4. Perder el peso acumulado en el embarazo de Hermanito. No sólo no he perdido, he ganado, y no hablo más del tema que me entra una mala leche tremenda
5. Ya puestos, perder los kilos que se me quedaron "pegados" tras el parto de Peque. He dicho que no hablo más del tema
6. Leer, al menos, 10 libros este año. ¡¡¡¡CONSEGUIDO!!!! No sólo he leído 10, he leído bastantes más, así que le dedicaré un post aparte.
7. Terminar todos los regalos blogueros que tengo pendientes. Alguno he hecho, pero la mayoría me quedan pendientes.
8. Conocer alguna de las islas del archipiélago canario con la familia al completo. Ni con familia ni sin familia, seguiremos esperando.
9. Hacer un viaje al extranjero con los dos enanos. ¿Portugal cuenta? Está a 60 km de casa y fuimos un día a comer con amigos.
10. Aprender a coser a máquina. Creo que voy a sacarle más rendimiento si la vendo.
11. Cuidarme más I: comer mejor, beber más agua, hacer deporte. Ya he dicho que no voy a hablar del tema.
12. Cuidarme más II: más cremas, más peluquería, manicura, pedicura, maquillaje, .... Bueno, me he cortado el pelo, he conseguido llevar las uñas decentes algunas semanas, por fin estoy usando un contorno de ojos, .... tengo mucho que mejorar, pero al menos he empezado.
13. Publicar, al menos, un post al mes, y si pueden ser dos, mejor. Más ya no me atrevo a decir. A los hechos me remito, no recuerdo cuándo publiqué el último post.
14. Ir al teatro. Cero patatero, y eso que este año el Festival ha sido alucinante. Ha sido imposible por la teta, pero en cualquier caso, no he visto ni una sola obra en todo el año.
15. Por último, aunque me parece el más difícil de todos ¡¡¡sobrevivir al 2015!!! Esto es algo que, con un recién nacido, un hijo en plenos "terribles 2" que acaba de convertirse en el "príncipe destronado", unas oposiciones de por medio (que, como véis no aparecen entre mi lista de propósitos, jejeje) y todo lo demás, creo que me va a costar bastante. Hombre, sobrevivir he sobrevivido, aquí estoy para demostrarlo, pero a duras penas, la verdad.
   

     Espero que el 2015 haya sido un año de transición. La verdad es que, si no fuera por los enanos, sería más bien un año para olvidar. Desde luego, no ha sido mi año.

     A ver qué tal se porta 2016 con nosotros. Para mejorar no necesita mucho, y además, visto lo visto, yo tampoco le exijo mucho. Ya os contaré dentro de un año, más o menos, digo yo.



3 de septiembre de 2015

Algo tiene que cambiar

     Anoche tuve una pesadilla horrible. Soñé que mis hijos y yo vivíamos en un mundo hostil, insolidario, tenebroso, donde nadie encontraba ayuda de nadie.
     Un mundo donde había personas que huían de países donde morían de hambre, buscando una oportunidad, y había gente que se aprovechaba de sus necesidades explotándoles.
     Un mundo donde, cuando por fin conseguían llegar a un destino que ellos consideraban el paraíso, lo que encontraban era una valla cada vez más alta.
     Un mundo donde personas que huían de unas guerras orquestadas por intereses económicos que sólo benefician a cuatro dirigentes corruptos se topaban una y otra vez con fronteras que no podían atravesar.
     Un mundo donde miles de refugiados que, tras haber sido forzados a abandonar sus hogares y después de pasar por travesías difíciles, llegaban a playas donde les esperaban las autoridades para deportarles de nuevo a sus países y donde, tan sólo unos metros más allá, otras familias tomaban el sol tranquilamente sin inmutarse por las imágenes que veían, como si la cosa no fuese con ellos.
     Un mundo donde existen mafias que se aprovechan de las necesidades de estas personas y les explotan física, psicológica y económicamente.
     Un mundo donde los dirigentes de los países "desarrollados" se hacen fotos orgullosos al lado de dictadores que tienen a los habitantes de sus países muertos de hambre y viviendo en la esclavitud.
     Un mundo donde hay niños que mueren y que matan en guerras que no son suyas.

     Pero lo peor no ha sido la pesadilla, lo peor ha sido que, cuando ha sonado el despertador, no me he podido despertar.

     ALGO TIENE QUE CAMBIAR

     Porque me niego a dejarle a mis hijos un mundo como el que estoy viendo. Parece que no somos conscientes de que estas barbaridades le están ocurriendo a PERSONAS. Gente que no ha hecho nada para merecerse los que les está pasando, simplemente han tenido la mala suerte de nacer donde han nacido en el momento en el que han nacido.
     Porque eso tenemos que tenerlo claro. No nos ha tocado a nosotros porque hemos nacido unos kilómetros más al norte o al oeste, o porque hemos nacido 70 años después, o 70 años antes ¿quién sabe?
     Nos puede tocar a nosotros, a nuestros hijos, a nuestros amigos, en cualquier momento, sin buscarlo.
     Y aunque no sea así, simplemente porque hay atrocidades que no deberían permitirse, algo tiene que cambiar. ALGO TENEMOS QUE CAMBIAR.

     Edito este post para incluir varias iniciativas que han surgido de personas que sí que quieren cambiar el mundo. Es difícil que nuestros dirigentes se muevan por la humanidad y por la solidaridad, en ellos priman los intereses políticos y económicos, pero nosotros podemos movilizarnos, unirnos todos y exigirles que tomen medidas.
     Si estás interesado en ayudar, aquí tienes algunas formas de hacerlo:
- @esthergili está subastando una preciosa ilustración en su perfil de IG. El importe íntegro será destinado a ayudar a los refugiados a través de ACNUR.
- @hermanogato ha diseñano una lámina cuyas ventas irán destinadas igualmente a ACNUR.
- CEAR ha creado la campaña "No permitas que la Europa de los valores se hunda en el Mediterráneo" #UErfanos
- Puedes enviar un SMS con la palabra CEAR al 28014 para colaborar con la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.
- En @change_es puedes firmar para pedir que el gobierno abra fronteras para acoger a los refugiados.
- En Amazon han creado una lista de deseos con productos básicos. HELPCALAIS & GREECE wishlist.
- En este enlace tienes una guía de cómo puedes ayudar a los refugiados.
- Además, ACNUR está haciendo un listado de hogares voluntarios para acoger refugiados. Si estás interesado en ofrecer este tipo de ayuda puedes llamar al teléfono 91 369 06 70

26 de agosto de 2015

El Cole de Mayores

     Pues sí, en esas estamos, en unos días Peque empieza en el "Cole de Mayores" y yo siento emoción y miedo a partes iguales, la verdad. Es increíble lo rápido que han pasado estos 3 años y medio, han volado, y desde que soy madre de dos mucho más. En serio, yo creo que me han robado tiempo y me han dejado días de 12 horas, porque si no, no me lo explico.
     Al final tuvimos suerte y le han admitido en el colegio que queríamos. Un colegio público, muy cerca de casa, con buen profesorado y recién reformado, así que, en principio, estamos muy contentos. Tuvimos "movidas" con la asignación de plazas, ya que a la hora de asignar los puntos de zona tienen unos criterios bastante "arcaicos", pero todo se solucionó.
     Ya hemos ido a una reunión previa en la que nos dieron una lista del material que tiene que llevar, además de los libros que tenemos que comprar. Hemos alucinado en colores, no creo que gaste todo el material que va a llevar en los tres años de infantil, en serio. Nos piden, entre otras cosas, un paquete de 500 folios ¿de verdad? ¿500 folios? ¿para qué? ¿para fichas? Pero si ya va a tener que llevar 5 libros ¡¡¡5 libros!!! 3 de fichas, 1 de matemáticas y 1 de grafomotricidad, por lo que, aparte de las fichas de esos 5 libros, como haga 500 fichas más, no se va a poder levantar del pupitre el pobre mío.
     Además de eso, material por valor de unos 100 € (especificando en algunos casos la marca incluso ¿llevarán comisión?) y, por si fuera poco, 10 € para el fondo. ¿Qué uso tienen esos 10 €? Pues ni idea, porque en la reunión el listado del material nos lo dieron al final y no nos ofrecieron explicaciones. Tenemos otra reunión antes de que empiece el cole y lo preguntaremos, a ver qué nos dicen.
     Otro tema que me "escuece" es el de los libros. En principio no entiendo qué necesidad hay de tantos libros, la verdad, cuanto más en primero de infantil. Creo que es un negocio de las editoriales y, a juzgar por lo que nos ofrecieron en el cole, también para los propios colegios. Resulta que, si compramos los libros directamente en el cole nos ofrecen un descuento del 15%. Obviamente, porque ellos reciben algo a cambio. Una pizarra electrónica, portátiles para la sala de profesores, o vete tú a saber. Esto con la consiguiente pérdida para las pequeñas librerías, que no pueden aplicar esos descuentos. No me explico cómo un colegio público puede hacer eso, de verdad.
     Y por último, lo que más debate generó, el uso o no de uniformes. Como he dicho es un colegio público, donde, obviamente, el uso de uniforme no puede ser obligatorio, pero varios padres propusimos su uso voluntario. Sinceramente, me parece mucho más cómodo y más barato usar uniforme que "ropa de calle". Aquí el equipo directivo fue tajante, uniforme no, de ninguna de las maneras, nunca se ha aprobado en el Consejo Directivo y nunca se aprobará.
     Como muchos de nosotros preferíamos poder usar uniforme preguntamos el porqué de esa negativa tan tajente y nos dijeron que era por no fomentar diferencias entre unos alumnos y otros yporque hay alumnos que no pueden pagarse le uniforme.
     Imagino que aquí algunas me responderéis en la misma línea que el colegio, pero de verdad yo es algo que no entiendo. Si llevar uniforme hace que se vean las diferencias (porque, según ellos, los que puedan permitírselo tendrán 5 pantalones y los que no sólo 1), no llevarlo creo que las hace aún más notorias. El que pueda permitírselo irá cada día con ropa de marca y distinta y el que no llevará siempre la misma ropa y de peor calidad.
     Además, al colegio no debe importarle mucho lo que una familia se puede gastar en uniformes cuando entre material, libros y dinero para el fondo tenemos que gastarnos, en cada hijo, unos 300 €. Pero bueno, como es algo que no admite discusión en nuestro cole, pues no le voy a dar más vueltas. Le compraré a Peque varios pantalones de chándal, varias sudaderas y camisetas de algodón y le haré su uniforme particular.
     El próximo día 9 tenemos otra reunión, donde nos dirán en qué grupo de los dos que hay va a estar Peque (ojalá tenga suerte y coincida con sus compis de la guarde). Sabremos ya quién será su profesor, desgraciadamente sólo durante el primer año, porque los profes de infantil están liberados y tienen que contrartar a dos interinos, lo que imposibilita que tengan los 3 años de infantil al mismo.
     También aprovecharemos para averiguar cómo funciona el AMPA, a la que ya nos hemos apuntado, aunque todavía no tenemos mucha información al respecto, y el comedor del colegio.
     Lo dicho, que estoy más nerviosa que cuando me tocaba a mí empezar las clases tras las vacaciones de verano.
   
entre libros, material, mochila y demás,
este año la cuesta de septiembre va a ser muy dura

6 de agosto de 2015

Vacaciones

     No, no es que vaya a dejar de escribir por estar de vacaciones ¡¡vergüenza me tendría que dar publicar tan poco!! (Ay, qué inocente fui al pretender publicar un par de post al mes en mis objetivos para 2015)
     Tampoco es que no haya escrito por haber estado de vacaciones ¡ya me gustaría! Bueno, o no, la verdad. El concepto de vacaciones ha cambiado mucho desde que soy madre. Es cierto que duermo algo más, porque el despertador no suena a las 6:00 de la madrugada (debería estar penado por ley tener que levantarse tan temprano, en serio) pero, aparte de eso, no hay demasiadas diferencias entre trabajar o estar de vacaciones, la verdad, a mí el cansancio no se me quitará hasta que me tome unas "vacaciones de madre", pero de momento va a estar complicado pedírmelas.
     Pero hoy no quiero hablar de las vacaciones así, en general, si no de la logística que ha implicado irnos de vacaciones desde que soy madre.
     La "crisis" también pasó por nuestra casa hace algunos años, y desde entonces a mi chico le toca trabajar en verano. Razones aparte, esto nos ha hecho replantearnos la forma de tomarnos las vacaciones.
     Sin niños era fácil, yo cogía una semana para descansar en verano y el resto en invierno cuando, además, viajar es mucho más económico. Además, por las tardes y los fines de semana yo podía tostarme al sol en la piscina, así que, aunque no fuésemos a la playa, yo estaba morena.
     El primer verano de Peque yo estaba de baja por maternidad, y nos hacía ilusión eso de que fuese el enano a la playa, así que allí que nos fuimos mis padres, Peque y yo en el coche, cargados de bártulos. Churri se acercó los dos días que libraba.
     El segundo año hicimos una escapada de tres días con unos amigos. Íbamos los tres solos a un hotel y la cosa fue más o menos fácil.
     El año pasado cogí una semana de vacaciones en mayo y nos fuimos los tres, para que padre e hijo pudiesen disfrutar de la playa. Fue un viaje cómodo y disfrutamos mucho, sobretodo Churri, que en verano no puede estar con los enanos tanto como quisiera y se pierde muchas experiencias.  En esas vacaciones estaba ya embarazada de dos meses, pero todavía no lo sabía (y yo amargada por el "barrigón" que tenía). En septiembre me fui otra vez a la playa con mis padres y con Peque. La cosa fue un poco más caótica, porque éramos 3 adultos en vez de 2, pero no fue mal la cosa.
     Lo divertido ha venido este año, que me he atrevido a irme a la playa con mis padres y los dos enanos ¡¡¡en un solo coche!!! Yo no me explico cómo nosotros nos hemos llegado a ir a la playa 4 adultos y 2 niños en un 127, en serio. Se suponía que llevábamos lo "justo", porque además mi chico al cuarto día se acercaba y a la vuelta nos veníamos en dos coches, así que dejamos algunas cosas en Mérida, que él nos acercaría al venir. Pues ni por esas. Antes de salir él se encargó de meter el equipaje en el coche. Su frase, al volver del garaje, lo explica todo: "si alguno estornuda, se abren las puertas del coche".
    Pero, a pesar de todo, repetiría la experiencia sin dudarlo. Peque disfruta en la playa más que yo, oír su risa mientras jugábamos con las olas es de los mejores momentos que he vivido, sin lugar a dudas. Y Hermanito también ha disfrutado de lo lindo, se ha echado unas siestas tremendas en la playa y, pese ponerle bajo dos sombrillas y untarle en protección, ha venido con un moreno que está para comérselo.
    Si a eso le acompañas la cara de felicidad de mis padres al ver a sus nietos y jugar con ellos y, vamos a ser sinceros, el hecho de compartir el trabajo que dan dos niños en la playa con dos adultos más, me parece que la balanza está clara. Me veo viajando cada verano bien cargadita de pasajeros y equipaje durante muchos más veranos.

     Lo que está claro es que la playa con los abuelos es mucho más divertida y que, aunque no me ha dado mucho tiempo de relajarme y de leer, por mas que veáis el libro de Lucía Be ahí tan bonito al lado del capazo, lo de ver a Peque comer coquinas por primera vez y relamerse no tiene precio.


17 de junio de 2015

El graduado

     Pues sí, así es la cosa, ya tenemos a un Señor Graduado en casa. Y no es que el Churri haya sacado un Grado nin nada por el estilo, es que nuestro Peque se ha graduado en la Escuela Infantil, vamos, los que todos conocemos por "Guardería".
     Cuando empecé a ver amigas, con hijos mayores que yo, que iban a las "graduaciones" de sus hijos en las guarderías o los primeros años de infantil, me reía de ellas. Es que me parecía muy gracioso, la verdad. ¿De qué te vas a graduar? ¿De primero de pañal? ¿De cómo pringar de plastilina el último rincón del aula?
     Pero ahora lo entiendo. Acabar la guardería, o la Escuela Infantil, es un paso importante. El próximo año empezarán en el "Colegio de Mayores", y ya tendrán que comer solos, e ir al baño solos, aprender las letras y los números, pasar muchas más horas en esos centros, ...
     Además, os aseguro que hablo con conocimiento de causa. Muchos sabréis, si me leéis desde hace algún tiempo (y si no podéis hacerlo aquí, o aquí, o aquí, o aquí), que me pensé mucho lo de llevar a Peque a la guardería o no, ya que tengo la suerte de poder contar con mis padres. Al final, por no sobrecargar de trabajo a mis padres, porque no consintiera demasiado a Peque y porque socializara con más niños de su edad, nos decantamos por llevarle a un centro infantil.
     A mí me gustaba uno, pero no tenía plaza, así que le llevamos a otro del que también nos habían hablado muy bien. Peque estuvo todo el año entrando a lágrima viva, y no sólo eso, cuando empecé a recibir fotos de lo que hacía en la guardería, allá por mayo, siempre se le veía solo, apartado de los compañeros, con cara seria, así que en verano le quité.
     Sopesé la idea de no llevarle a ninguna otra guardería, pero en la que quería apuntarle al principio había plazas para niños de 2-3 años y, teniendo en cuenta que al año siguiente tenía que empezar el colegio, creía que era mejor que estuviese acostumbrado a ir a la guardería y estar con más niños. Total, que decidimos, apuntarle, aunque yo tenía claro que me daba el plazo de un mes para ver que mi hijo se estaba adaptando perfectamente.
     El centro elegido fue la Escuela Infantil Meridín y no podemos estar más contentos. Todo el personal es un verdadero encanto, Peque no sólo adora a su profe y a los dueños de la guarde, Isabel y Emerio, también al resto de profesoras que trabajan con otros grupos.
     Han trabajado mucho con los niños a nivel educativo (prueba de ello son las tres libretas de fichas que nos han entregado más las múltiples manualidades que han hecho en fechas señaladas), y también a nivel emocional. Mi hijo ha hecho sus primeras amistades en esta escuela, han conseguido no sólo que no entre llorando, si no que me dé un beso y entre alegremente por la puerta. Me habla encantado de sus amigos y de las "señoritas" y le encanta que quedemos con esos amigos por las tardes.
     Por mi parte, la comunicación con ellos es maravillosa, se encargan de tenernos al día de todo, nos hacen partícipes de las actividades que hacen y sobretodo, puedo estar segura de que no "entretienen" a mi hijo mientras está allí. Le educan, le enseñan, le dan cariño, le han proporcionado sus primeras amistades, ...
     En fin, que me va a dar pena que Peque deje esta Escuela Infantil (aunque me encanta que siga creciendo y adoro ver cómo crece y se va convirtiendo en un niño y deja de ser un bebé), pero en unos meses Hermanito pasará a formar parte de esa familia y tendré la tranquilidad de que estará en las mejores manos.
     Por todo esto, el pasado viernes fuimos a la fiesta de graduación de la Escuela Infantil emocionados, y reconozco que, al oír el discurso de despedida de las profesoras, me emocioné.
     Perdonadme esta entrada que es un poco "ñoña". Sabéis que no es mi estilo, pero en ese centro hacen un gran trabajo, y ésta es mi forma de agradecer cómo se han portado con mi hijo.

   
     Gracias Gloria, Isabel, Cristina, Isabel, Rocío, Emerio, Jenny y Mª José por darle alas a Peque y enseñarles a volar.

15 de marzo de 2015

Lactancia

     Supongo que sabréis que con Peque la lactancia no fue nada bien. A pesar de todo, con mucho esfuerzo, conseguí que tomara leche materna hasta el quinto mes, que fue a lo máximo que llegué. Si queréis saber un poco más, podéis leerlo aquí.
     Con Hermanito he tenido más suerte. Desde el primer momento la lactancia ha sido un éxito. Tiene sus problemas, por supuesto. Es un tragón, y a pesar de que ya hemos pasado los dos meses, todavía no ha establecido unas tomas más o menos regulares, así que es imposible establecer un horario con él ni organizarse de ninguna manera. Además, por la tarde, a eso de las 20:00, tiene la que yo llamo "toma desesperada", en la que puede estar entre 2 y 3 horas mamando, según le dé, estando además muy nervioso durante bastantes momentos de la misma. Como contraprestación está poniendo mucho peso y, gracias a la leche materna, un resfriado que tiene hace unos días no ha ido a peor. Así que, los esfuerzos se dan por compensados.
     Cuando alimentas a tu hijo con biberón, si vas a darle una toma en la calle, preparas el agua y la leche en polvo antes de salir, y los cereales en su caso. Si le das el pecho, sacas la teta cuando toca, y punto. No me da vergüenza hacerlo, es lo más natural del mundo y creo que no hay una imagen más bonita que una madre amamantando a su hijo.
     Pero el hecho de que no me de vergüenza y de que lo haga en público no quiere decir que esté dando barra libre para que todos miren.
      Si alguna vez me ves dando el pecho en público no es que quiera que apartes la mirada, pero que te pongas sobre mi hombro a mirar o que toquetees al niño mientras está mamando no es cómodo, nada cómodo.
     En serio ¿no os ha pasado? Estando yo sentada dando el pecho se han puesto detrás de mí y han puesto la cabeza literalmente sobre mi hombro y han hecho comentarios del tipo "¡qué bien se agarra!", o han empezado a coger al niño de las manos o de los pies, o cosas por el estilo. Lo más curioso es que esto suelen hacerlo mujeres que han dado el pecho antes, así que yo me pregunto ¿seré una rancia? ¿a ellas tampoco les gustaba pero ya no se acuerdan? Si os lo hiciesen a vosotras ¿os molestaría?

5 de enero de 2015

Today5115

     Marta lleva varios años haciendo listas de propósitos anuales que coinciden con el año con el que se hacen (y, como no, yo he ido a empezar nada más y nada menos que cuando pide 15, como si me pareciera fácil encontrar 12, jejeje).  A final de año todos los que han participado tienen que contar cuántos de esos propósitos han cumplido.
     El año pasado me apetecía mucho participar, y tenía el post prácticamente acabado, pero convocaron oposiciones, en teoría "inminentes", así que dejé todos los propósitos aislados, igual que el post.
     Las oposiciones no han salido, y entretanto, nuestra familia ha aumentado, pero este año no me quedo con las ganas, así que aquí van mis 15 propósitos para el 2015:
fuente
1. Disfrutar de mis enanos y verles crecer.
2. Instaurar una rutina en casa que nos permita no volvernos locos.
3. Intentar aprender-practicar yoga.
4. Perder el peso acumulado en el embarazo de Hermanito.
5. Ya puestos, perder los kilos que se me quedaron "pegados" tras el parto de Peque.
6. Leer, al menos, 10 libros este año.
7. Terminar todos los regalos blogueros que tengo pendientes.
8. Conocer alguna de las islas del archipiélago canario con la familia al completo.
9. Hacer un viaje al extranjero con los dos enanos.
10. Aprender a coser a máquina.
11. Cuidarme más I: comer mejor, beber más agua, hacer deporte.
12. Cuidarme más II: más cremas, más peluquería, manicura, pedicura, maquillaje, ....
13. Publicar, al menos, un post al mes, y si pueden ser dos, mejor. Más ya no me atrevo a decir.
14. Ir al teatro.
15. Por último, aunque me parece el más difícil de todos ¡¡¡sobrevivir al 2015!!! Esto es algo que, con un recién nacido, un hijo en plenos "terribles 2" que acaba de convertirse en el "príncipe destronado", unas oposiciones de por medio (que, como véis no aparecen entre mi lista de propósitos, jejeje) y todo lo demás, creo que me va a costar bastante.

     Me habría gustado poner este post más bonito (la idea era haber hecho yo misma pequeños dibujos de cada propósito), pero no me da la vida, quizá, el año que viene sí que me de tiempo.

     Espero que Marta sepa perdonarme no haber publicado a las 15.00, pero soy tecnolerda, y lo de programar post todavía no me sale, lo siento mucho, así que he publicado cuanod por fin he podido tener acceso al ordenador de mis padres que es donde hemos comido hoy.

    Un besazo a todos, suerte con vuestros propósitos de 2015 y nos vemos en diciembre con los resultados

27 de octubre de 2014

Lista de deseos para Lentejita


El otro día @batmami publicó en su blog su #whistlist para #batgirl y nos animó a otras preñis del patio a hacer lo mismo.
La verdad es que me parece una idea genial, pero al ser el segundo, resulta mucho más difícil.
Con Peque no sólo hice una lista, sino que elaboré una completa tabla de excel (sí, lo mío con las excel es un problema, jijiji) donde detallé cada cosa que necesitaba con su precio, para saber a quién “se lo podía pedir” y a quién no. Conforme la gente me iba preguntando (cuando había confianza, claro) les iba diciendo qué me podían regalar, y en esa tabla anotaba la persona que nos hacía ese regalo. Así conseguí no tener demasiados regalos repetidos y que todos fueran útiles.
Además, publiqué 3 entradas distintas sobre buenas ideas de regalos para bebés en mi blog, que podéis leer aquí , aquí y aquí . Pero claro, llega el segundo hijo, y muchas de esas cosas (la mayoría) ya las tienes. Si además, el segundo es del mismo sexo que el primero, ni siquiera tienes la excusa de “cambiar de color”.
En cualquier caso, también creo que los regalos para los segundos hijos no son iguales que para los primeros (lo siento, es cierto que heredáis todo lo de los primeros, que estrenáis poco y que desde el principio compartís atención con los hermanos mayores, pero a cambio de eso seréis los mimados, incluso por esos hermanos)
A mi favor puedo decir que en este embarazo he hecho una cosa que no hice con el primero. He creado dos "Listas de nacimiento", en Vertbaudet y www.milistadenacimiento.com. Pero la verdad es que ofrecen menos de lo que esperaba. Mi idea era poder hacer una lista donde poder poner todo lo que "necesitamos-queremos-nos vendría bien", y claro está, para eso debería existir una lista donde poder poner distintos productos de distintas marcas, pero sólo he encontrado listas donde marcar productos de su propia tienda online. Así y todo he decidido abrir estas dos porque tenemos familia y amigos que viven fuera y es una opción que creo que es muy cómoda tanto para ellos como para nosotros, pero desde aquí hago una petición ¡¡listas de nacimiento "abiertas" desde ya!!.
Digamos que lo básico lo tenemos, pero podemos elaborar una pequeña lista con las cosas que necesitamos:

1er deseo:
fotos: 1 y 2





Para Peque escogimos un trío un poco friki, de Ferrari, pero la estructura es igual que la del bugaboo. Por supuesto, lo seguiremos usando, pero tanto el capazo como la parte interior de la capota son negros, y me apetece cambiarle el color por uno más claro, así que la primera opción de regalo es una funda para el capazo y otra para la silla. Los tonos, claros (blanco, gris, crema) Pueden tener motivos, pero mejor “discretitos” (estrellas, rayas, lunares, …)





 Segundo deseo:
Foto

Intercomunicador con cámara. Cuando nació Peque nos regalaron uno, pero sin cámara, y hay veces que entramos, porque hace ruido, peor en realidad está dormido, y al escucharnos entrar es cuando se despierta. Creo que con cámara son mucho más cómodos. Además, el que tenemos lo seguimos usando con Peque, así que podríamos tener uno para cada uno.

Tercer deseo:
Fotos 1 y 2

Mochila ergonómica. Con Peque nos regalaron un fular elástico, pero la verdad es que no me hice demasiado bien a él. Lo intentaré nuevamente, pero no sé qué tal se dará. En cualquier caso, me planteo el porto como una necesidad con este segundo hijo, ya que serán muchas veces las que Peque vaya en la silla y su hermanito en la mochila. Tengo dos opciones, aunque creo que una de ellas es mejor para el principio y otra para más adelante (los consejos sobre su uso y las mejores opciones se agradecerán mucho) En principio he pensado en la boba-air y en la emeibaby.

Cuarto deseo:
Foto

Patinete para el capazo. Otra opción para movernos con los dos será llevar al enano en el capazo y a Peque de pie en un patín. Lo suyo sería que sirviese tanto para el capazo (que como he dicho tiene una estructura similar a la de Bugaboo) y para la silla de paseo (que es una McLaren) pero no he investigado mucho eso.




Quinto deseo:

Foto
Sesión de fotos familiar. Con Peque ha sido un autoregalo de cumpleaños, porque en dos años y medio son muy pocas las fotos que tengo con él y las bonitas, como para enmarcar, no creo que lleguen a cinco, así que decidí que ya era hora de ponerle remedio. La elegida para hacernos esa sesión ha sido Eva, de Fotodetalle. Me encantan sus fotos  me encanta ella. La intención es hacernos una sesión los cuatro juntos en los primeros meses, para guardar un bonito recuerdo.

          Otro regalo que siempre vendrá bien es una canastilla con productos de higiene, son cosas que siempre se usan, y aunque se repitan nunca vienen mal y significan un gran ahorro. Los primeros meses soy un poco “piji” y sólo uso productos sin alcohol, pero luego me vale cualquiera, y lo de estar más de dos años sin comprar un bote de gel o de colonia, se agradece mucho.
Fotos 1-2 y 3
          Los biberones siempre vienen bien, y la edición en cristal que ha sacado Suavinex me encanta, son una auténtica preciosidad.


          Y acabo diciendo lo que batmami, el mejor deseo que puedo pedir para el nacimiento de Lentejita es que todo vaya bien, que sea un niño sano y feliz y que, por favor, coma y duerma estupendamente, que para pasar noches en vela ya tenemos a su hermano, jeje.

          Edito: 

Foto
como buena embarazada de más de 7 meses no sé ni donde tengo la cabeza y se me ha olvidado añadir un regalo que siempre, siempre, siempre, va a venir bien. Menos mal que están mis "vecinas de patio" para recordármelo

    Si queréis ver otras ideas de regalos podéis ver lo que han publicado mis compañeras de embarazo en el link del post de Batmami.

19 de octubre de 2014

#micielobonito

          El 16 de octubre del año pasado puse en IG mi primera foto de #micielobonito.  (¡¡¡cómo pasa el tiempo!!) Los que me conocéis un poco sabéis que no me gusta nada el "mal tiempo". Sé que esa expresión es muy subjetiva, porque dependiendo de la persona, el mal tiempo puede ser uno u otro. Para mí mal tiempo es no ver un rayo de sol y que la temperatura baje de 20 grados.
          Lo del frío lo llevo fatal, cada vez peor, pero lo de que se encadenen los días nublados o con niebla suele ponerme triste y de mal humor (y no es ninguna tontería, por algo en invierno hay más depresiones)
          El caso es que el año pasado, al comenzar el otoño,  empecé, como casi siempre, a ponerme triste. Entonces pensé que, en realidad, no tenía motivos para estarlo, y que, por muy mal tiempo que hiciera, seguro que era capaz de encontrar algún momento del día en el que ese clima, o ese cielo, sería precioso. Así surgió la idea de publicar cada día una foto de #micielobonito.


          No os voy a mentir, ha habido días en que me ha costado encontrar una foto en condiciones, igual que hay días en los que es difícil ver el lado positivo de la vida, pero con interés se puede, en serio. Algunos de mis cielos no eran preciosos, pero siempre había alguna forma de verle el lado bueno.
          Lo mejor de todo, sin duda, es la cantidad de fotos vuestras que he recibido de vuestros cielos bonitos. No podéis imaginar la ilusión que me hace que al ver un cielo que os guste, os acordéis de mí.

          Con el año ya cumplido de esta "iniciativa" he decidio tomármelo con más tranquilidad, es decir, seguiré fijándome en el cielo, y seguiré haciéndole fotos y subiéndolas a IG, pero si algún día no puedo, o no le encuentro el lado bonito, pues no subiré ninguna. Me he demostrado que puedo estar un año entero buscando el lado bonito del cielo, y esa era la intención.
          Seguiré subiendo fotos de cielos que me encanten, igual que seguiré dedicando fotos de cielos que me recuerden a alguno de vosotros, y por supuesto estaré encantada de seguir viendo vuestros cielos bonitos, sólo os pido que si algún día (o algunos días, si la cosa se pone difícil) no publico, no me lo tengáis en cuenta.
          Os dejo con uno de mis #micielobonito preferido, que además, no es mío, es un regalo de @raulvadillo
foto de +Raúl Vadillo 


14 de octubre de 2014

5 recuerdos de este verano


            Sí, lo sé, llego muy tarde a esta iniciativa propuesta por @lamadrenovata  y que han seguido otras madres como @Almu_Across @MamaenBulgaria o @Padresenpanales, entre muchos otros. En el enlace podréis ver el original y los demás. El mío no está enlazado porque, como digo al principio, llego tarde y uno de los motivos es, precisamente, mi primer recuerdo del verano, que me tiene algo tarumba, con mucho sueño y falta de tiempo.

            Pero no quería dejar de hacerlo, porque creo que me servirá para recordar este verano, que ha estado cargadito, la verdad, e igual, si no lo pongo en ningún sitio, se me olvida.

            ¡¡Estoy embarazada!!

El primer recuerdo del verano, aunque en teoría esa estación todavía no había llegado, es la noticia de mi embarazo. Nos pilló completamente desprevenidos, no sólo porque no lo esperábamos, sino porque me había hecho una prueba el mes anterior y dio negativa. Nos enteramos a mediados de mayo, cuando ya llevaba más de dos meses de embarazo.

            Operación pañal

Empezamos a principios de verano. Al principio, la primera semana, nos costó un poco, pero más por culpa nuestra, que éramos unos comodones y se lo volvíamos a poner para salir a la calle, así que Peque yo creo que se hacía un poco de lío. En cuanto se lo quitamos para todo, la cosa fue estupendamente. A las dos o tres semanas también se lo quitamos por la noche, porque se despertaba siempre muy seco.

Hay quien recomienda libros para comenzar esta fase. Una amiga nos regaló el libro de “Voy sólo al baño” por el cumpleaños de Peque. A él le encantó, porque tiene muchos ruidos y música. A veces, cuando no se quería sentar en el orinal (quería hacerlo siempre de pie), cogíamos el libro para convencerle.

El único “problema” que podemos señalar es que pasó una época algo estreñido. Parece ser que le pasa a bastantes niños, así que el dibujo que ha hecho la madre novata de la emoción al ver el “mojón” de tu hijo en el orinal es completamente verídica.

Fotos: 1, 2 y 3

Pasamos por el quirófano

Fue por una “tontería”, un hidrocele, pero la verdad es que se pasa un mal rato, al verle tan pequeñito y tener que dejarle solo. En teoría se puede volver a reproducir, pero si llega el caso me pensaré muy mucho volver a operarle, la verdad, porque la atención recibida dejó mucho que desear.

Pero en fin, nos quedaremos con lo bueno. Peque se portó como un campeón, tanto antes, cuando le hicieron las pruebas, como durante las 24 horas que estuvimos ingresados.

Operación chupete

No contentos con la cantidad de cambios que habíamos tenido en el verano, no se me ocurrió mejor cosa que aprovechar el viaje a la playa que hice en septiembre con el enano y mis padres para quitarle el chupete.

Sobre cuándo dejar el chupe, como para todo, hay diversidad de opiniones. Os puedo asegurar que lo decidí (y aquí hablo en singular porque la decisión fue mía y las “consecuencias” me las tragué yo solita) por el bien de los dientes de Peque, porque desde luego, nuestra vida era mucho más fácil cuando ese artilugio todavía estaba en nuestras vidas.

Antes de decidirnos teníamos rodando por casa dos libros sobre el tema. El primero, “¡Adios, chupete! de Chicco, venía en una de las cajas de Nonabox y lo teníamos hacía varios meses. El segundo, ¡Adios al chupete! fue un regalo de Izaya, que es un encanto de chica, y sabía que nos estábamos planteando esta fase. Los usamos antes de empezar y una vez que se lo quitamos, escondimos los libros, porque no queremos ninguna referencia sobre el chupete en casa.

Fotos: 1 y 2

Bombo en la playa

Por primera vez, y me temo que por última, he podido lucir bombo en la playa. Me encantan las embarazadas en bikini, siempre me han gustado. Esas tripas redondas, tersas, morenas y perfectas. Pero no sólo eso. Entenderéis que cada año es un suplicio lucir “michelines” y poder presumir de barrigón es un lujazo.

Aunque al principio me parecía un verano tranquilo, la verdad es que nuestra vida, de mayo para acá, ha cambiado bastante. Es lo que tiene tener niños en casa, parece que no pasa el tiempo, pero es increíble cómo van evolucionando y lo que cambia tu vida cuando ellos van quemando etapas.

15 de septiembre de 2014

50 cosas sobre mí


            Hace ya un tiempo empecé a ver estos post en varios de los blogs que sigo, como 39semanas, Star en Rojo o Across D Universe. Hay muchos más, todos muy divertidos de ver, así que me picó la curiosidad de saber qué 50 cosas podría decir de mí, y os aseguro que ha sido muy difícil, pero ha tenido su punto.
           
Aquí están las primeras que se me han venido a la cabeza:

1. Soy una idealista, algunos dicen ilusa, otros utópica.

2. Me encanta el color rojo, aunque es raro verme vestida de ese color.

3. Mi estación favorita es el verano.

4. Odio el invierno, no puedo con el frío.

5. Me encantaría aprender a montar a caballo.

6. Me gustan mucho las manualidades, aunque no se me dan todo lo bien que quisiera.

7. Una de mis asignaturas pendientes es aprender a coser. La máquina y las telas las tengo, sólo me falta sacar tiempo.

8. Estoy embarazada de mi segundo hijo, me encantaría tener más, pero nuestras circunstancias harán que sea el último.

9. Desde hace años sólo me falta un curso para acabar Inglés en la Escuela Oficial de Idiomas.

10. Hace tanto tiempo que no lo hablo, que creo que se me ha olvidado.

11. Si alguna vez consigo acabar Inglés, me encantaría aprender Italiano.

12. Me encanta viajar. Si alguna vez me tocase la lotería creo que estaría un año entero viajando.
Fotos: 1, 2, 3, 4

13. Todas las semanas juego a la lotería, o casi todas, pero no siempre a lo mismo.

14. Creo que si hubiese echado en una hucha ese dinero, ya podría haber hecho un viaje, al menos una escapada de fin de semana.

15. Unos de los sitios a los que más ganas tengo de ir es a NY.

16. Quiero que a mis hijos les guste viajar tanto como a mí, por eso me apetece viajar con ellos, a ver si así les entra el gusanillo.

17. Aunque conozco Italia me quedan muchas cosas pendientes, volvería todos los meses de septiembre si pudiese.

18. Septiembre es el mejor mes del año. Por su luz y por su temperatura. Es el mejor mes para casarse, sin duda.

19. Celebro mi cumpleaños, mi aniversario de novios y de matrimonio el mismo día. En septiembre, por supuesto.

20. Si algún día conseguimos ahorrar, queremos hacernos una pequeña casita en el #pueblitobueno, es un proyecto que tenemos pendiente hace años.

21. Lo primero que compraré para esa casita es una hamaca para el porche.

22. Las calas (también conocidas como “oídos del profeta” o como “alcatraces” en México) son mis flores favoritas. Las grandes y blancas, aunque las pequeñas de colores también me gustan.

23. Me habría encantado ser maestra.

24. Me dan mucho asco las cucarachas, no puedo ni verlas.

25. Mi comida favorita son las patatas fritas de mi tía María. Si las probaseis, sabríais por qué.

26. No me gusta el pescado (aunque embarazada me obligo a comerlo, al menos dos veces por semana).

27. No me gusta casi ninguna verdura (aunque ahora intento comerla más, por la misma razón)

28. Me encanta leer, aunque últimamente no lo hago tanto como me gustaría.
 
Fotos: 1, 2, 3, 4, 5, 6

29. No me gustan nada las películas, ni los libros, ni los cuentos de miedo.

30. Tengo la cabeza llena de canas pero no pienso teñirme (al menos, de momento)

31. Me encanta la playa, habría sido genial vivir en la costa.

32. Me gusta mucho Madrid, y cada vez que voy, más.

33. Me dan reparo los chats  y las citas por internet pero me lo pasé en grande cuando por fin desvirtualicé a muchas de las personas que he conocido gracias a los blogs.

34. Me está costando mucho acabar esta lista ;P.

35. La edad que tengo, por poco tiempo. Edito: ya no, he publicado el post más tarde de lo que pensaba y acabo de cumplir los 36 este fin de semana pasado.

36. Me encantan los monumentos de mi ciudad.

37. Creo que Mérida podría aprovechar mucho mejor su potencial.

38. No me gustan ni el jamón, ni el lomo, ni el chorizo, ... Y eso que en mi tierra se hacen los mejores.

39. Me gustan los animales, casi todos.

40. No me gustan nada los peces metidos en peceras.

41. Me encanta la fotografía, pero no se me da bien.

42. Cuando tenga tiempo quiero aprender, primero a hacer fotos y luego a editarlas.

43. Lloro más con la ficción que con la realidad.

44. Estoy llena de contrastes.

45. No soporto a la gente que se cree más que los demás.

46. Más que el dinero o la belleza, envidio la memoria. Tengo memoria de pez.

47. Contrariamente, tengo muy buena memoria fotográfica.

48. Me encantaría vivir en una casa grande, con muchas habitaciones, una de ellas para mis manualidades y un gran vestidor, ¡¡y piscina, claro!!.

49. Me encantan los helados, incluso en invierno.
Fotos: 1, 2, 3

50. Lo mejor que me ha pasado en la vida, sin duda, es ser madre.