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14 de octubre de 2014

5 recuerdos de este verano


            Sí, lo sé, llego muy tarde a esta iniciativa propuesta por @lamadrenovata  y que han seguido otras madres como @Almu_Across @MamaenBulgaria o @Padresenpanales, entre muchos otros. En el enlace podréis ver el original y los demás. El mío no está enlazado porque, como digo al principio, llego tarde y uno de los motivos es, precisamente, mi primer recuerdo del verano, que me tiene algo tarumba, con mucho sueño y falta de tiempo.

            Pero no quería dejar de hacerlo, porque creo que me servirá para recordar este verano, que ha estado cargadito, la verdad, e igual, si no lo pongo en ningún sitio, se me olvida.

            ¡¡Estoy embarazada!!

El primer recuerdo del verano, aunque en teoría esa estación todavía no había llegado, es la noticia de mi embarazo. Nos pilló completamente desprevenidos, no sólo porque no lo esperábamos, sino porque me había hecho una prueba el mes anterior y dio negativa. Nos enteramos a mediados de mayo, cuando ya llevaba más de dos meses de embarazo.

            Operación pañal

Empezamos a principios de verano. Al principio, la primera semana, nos costó un poco, pero más por culpa nuestra, que éramos unos comodones y se lo volvíamos a poner para salir a la calle, así que Peque yo creo que se hacía un poco de lío. En cuanto se lo quitamos para todo, la cosa fue estupendamente. A las dos o tres semanas también se lo quitamos por la noche, porque se despertaba siempre muy seco.

Hay quien recomienda libros para comenzar esta fase. Una amiga nos regaló el libro de “Voy sólo al baño” por el cumpleaños de Peque. A él le encantó, porque tiene muchos ruidos y música. A veces, cuando no se quería sentar en el orinal (quería hacerlo siempre de pie), cogíamos el libro para convencerle.

El único “problema” que podemos señalar es que pasó una época algo estreñido. Parece ser que le pasa a bastantes niños, así que el dibujo que ha hecho la madre novata de la emoción al ver el “mojón” de tu hijo en el orinal es completamente verídica.

Fotos: 1, 2 y 3

Pasamos por el quirófano

Fue por una “tontería”, un hidrocele, pero la verdad es que se pasa un mal rato, al verle tan pequeñito y tener que dejarle solo. En teoría se puede volver a reproducir, pero si llega el caso me pensaré muy mucho volver a operarle, la verdad, porque la atención recibida dejó mucho que desear.

Pero en fin, nos quedaremos con lo bueno. Peque se portó como un campeón, tanto antes, cuando le hicieron las pruebas, como durante las 24 horas que estuvimos ingresados.

Operación chupete

No contentos con la cantidad de cambios que habíamos tenido en el verano, no se me ocurrió mejor cosa que aprovechar el viaje a la playa que hice en septiembre con el enano y mis padres para quitarle el chupete.

Sobre cuándo dejar el chupe, como para todo, hay diversidad de opiniones. Os puedo asegurar que lo decidí (y aquí hablo en singular porque la decisión fue mía y las “consecuencias” me las tragué yo solita) por el bien de los dientes de Peque, porque desde luego, nuestra vida era mucho más fácil cuando ese artilugio todavía estaba en nuestras vidas.

Antes de decidirnos teníamos rodando por casa dos libros sobre el tema. El primero, “¡Adios, chupete! de Chicco, venía en una de las cajas de Nonabox y lo teníamos hacía varios meses. El segundo, ¡Adios al chupete! fue un regalo de Izaya, que es un encanto de chica, y sabía que nos estábamos planteando esta fase. Los usamos antes de empezar y una vez que se lo quitamos, escondimos los libros, porque no queremos ninguna referencia sobre el chupete en casa.

Fotos: 1 y 2

Bombo en la playa

Por primera vez, y me temo que por última, he podido lucir bombo en la playa. Me encantan las embarazadas en bikini, siempre me han gustado. Esas tripas redondas, tersas, morenas y perfectas. Pero no sólo eso. Entenderéis que cada año es un suplicio lucir “michelines” y poder presumir de barrigón es un lujazo.

Aunque al principio me parecía un verano tranquilo, la verdad es que nuestra vida, de mayo para acá, ha cambiado bastante. Es lo que tiene tener niños en casa, parece que no pasa el tiempo, pero es increíble cómo van evolucionando y lo que cambia tu vida cuando ellos van quemando etapas.

27 de agosto de 2013

II Fin de Semana de los Lagos Extremeños

    Ésta es una iniciativa de la Dirección General de Deportes de la Junta de Extremadura, para promocionar los lagos que tenemos en la región.
    El año pasado se celebró, pro primera vez, en el Pantano de Orellana, y este año le ha tocado a Mérida, donde durante todo el fin de semana ha habido actividades en el Lago de Proserpina. Ya os he hablado de este lugar en otras entradas, pero hoy se merece un post en exclusiva.
    Quien quisiera podía participar en un montón de actividades: windsurf, vela, barcas locas, cama elástica ¡¡incluso bolas acuáticas!!
    No puedo poner fotos de todas estas actividades porque hacía muchísimo calor, así que esperamos a que atardeciese para poder llevar a Peque. Así y todo, aunque casi todas las actividades habían acabado, era increíble ver cómo estaba todo de gente.
    Nosotros nos encontramos con unos amigos y cenamos a la orilla de Proserpina. Después, nos fuimos al concierto del Desván del Duende, que estaba incluido entre las actividades y era gratis.
    Estuvo fenomenal, y si no que se lo pregunten a Peque, que no paró de bailar y de dar palmas, jejeje. 17 meses y ya ha ido a su primer concierto, no está mal.
    Me ha gustado la iniciativa, espero que la repitan dentro de unos años para poder participar de las actividades con Peque.


15 de agosto de 2013

Blogger Traveller Agosto: Descanso en Mérida

    Ésta ha sido una semana terrible, para borrarla del calendario. Desde luego, si hay una palabra que no la describe para nada es la de descanso y mi cuerpo ha dicho basta (si queréis ver pruebas gráficas podéis pasar por mi instagram, aunque, si no sois morbosos, no os lo recomienndo).
    En general no está siendo un mes descansado, y para poder hacerlo me queda todavía bastante, pero es el tema que tocaba para el Blogger Traveller de este mes, así que, he intentado buscar sitios donde poder descansar en Mérida.
    Para mí, la imagen que definiría la palabra DESCANSO, así, en mayúsculas, es ésta:
Fuente: viajar.elperiodico.com
    Pero en Mérida no tenemos playa, así que las opciones de descanso son distintas. Lo que aquí hacemos muy bien es comer, porque la materia prima es muy buena, por lo que que la mejor forma de relajarnos que tenemos son las terrazas de verano, aunque aquí abren prácticamente todo el año.
    Aquí os muestro una selección:

A falta de playa, tenemos el Lago de Proserpina,  rodeado de "chiringuitos", algunos con Chill Out incluído, como éste.

Parque López de Ayala o "De los Enamorados".

Kioscos de la Plaza de España y terrazas de los bares de los soportales.
Terrazas al lado del Teatro Romano, son varias. Algunas, como la de la foto de arriba a la izquierda, tienen un sistema de refrigeración con vapor de agua muy apetecible aquí en Mérida en esta época del año.

Ésta terraza acaba de abrir, también está al lado del Teatro y las tapas tienen muy buena pinta.
Sólo en verano, y mientras dura el Festival, cuando acaban las obras te puedes tomar una copa en los jardines del Teatro Romano, a veces acompañado de los actores que acaban de representar la obra.

    Si véis que en la mayoría de las fotos lo que hay es una granizada de limón o una bebida isotónica es porque Peque quiere beber cualquier cosa que beba yo, así que se acabaron los tintos de verano, las claras y demás.
    Aunque en la mayoría de las fotos las sillas están vacías  no es porque no se llenen de gente, es porque yo salgo "a la hora de las gallinas", que es cuando salimos las madres con hijos pequeños, pero un poco más tarde cuesta encontrar mesa vacía, sobre todo para cenar, os lo aseguro.
    Este año no he pisado la terraza del Teatro. Aunque he ido a todas las obras, en cuanto acababan, para casita. Tampoco he ido al Alcazaba, por eso no he podido poner fotos, pero sólo en verano, montan una terraza Chill Out donde se está estupendamente, porque al estar al lado del río, las temperaturas son mucho más agradables.
    Voy a ver si descanso por otros blogs "travelleros", si vosotros también queréis verlos, podéis pasaros por aquí. Nos vemos en septiembre.


29 de julio de 2013

Planes con niños en verano

    Gracias a Vulcano (dios del trabajo), este verano Churri tendrá nómina, lo que es fabuloso, pero como contrapartida, se queda sin vacaciones estivales, lo que lleva pasando ya algunos años. En otras ocasiones se quedó de Rodríguez, pero este año no me apetecía. Peque ya anda y parluchea, así que ver cómo lo hace en la playa tiene que ser una gozada, y no quiero que su padre se lo pierda. Por ese motivo, este año hemos retrasado el viaje al mar hasta pasado septiembre. Tenemos planeado escaparnos un fin de semana, pero eso me sabe a poco.
    Teniendo en cuenta esto, y que en Mérida la media de temperatura es 40º durante el día, bajando de 35º sólo a partir de las 19:00 os pregunto ¿qué planes conocéis para hacer con niños en verano?
    Yo, de momento, voy tirando de éstos:


Baños en piscinas diversas.  
Problema: hay que ir en bikini y mantenerse depilada.




Tomar algo fresquito en terrazas y parques.
Problema: Peque se bebe lo que tomes, así que estoy a base de granizadas, bebidas isotónicas y agua.



Entretener a Peque con juegos varios.
Problema: no siempre es fácil. Mantener su atención en un único juego es más difícil que encontrar una aguja en un pajar. La mayoría de las veces me quedo sin recursos y tengo que recurrir a uno de los otros planes.



Playita.

Éste sería el mejor plan, para Peque y para nosotros, buena temperatura, buena comida, sin horarios.
Problema: el trabajo de Churri no nos permite ir hasta después de septiembre, salvo algún fin de semana, pero a mí me da pereza hacer un viaje así para sólo dos días.


    ¿Se os ocurre alguna otra idea? Estoy abierta a todo tipo de sugerencias, porque sino el verano se nos va a hacer muy largo.
¡¡Feliz verano a todos!! (Sobretodo a los que empecéis las vacaciones en agosto)

26 de julio de 2013

Lo malo del verano

    Lo malo del verano no son los 40º que alcanzamos a la sombra, eso se arregla con aire acondicionado, tomando un heladito o dándose una ducha fresca o un baño en la piscina o en la playa, los más afortunados.
    Lo malo del verano no es tener que trabajar, que sí, que cuesta más que en invierno, pero teniendo en cuenta cómo están las cosas, hoy en día es un lujazo trabajar.
    Lo malo del verano no son los mosquitos, que sí que pican mucho, pero con pastillas antimosquitos y buenas cremas, más o menos queda solventado el problema.
    Lo malo del verano no es la canción del verano, al final se te mete la musiquita en la cabeza y no molesta tanto (por cierto, este año estoy muy perdida y no sé cuál es la canción del verano).
    Lo malo del verano no es tener que depilarse, que sí que es un coñazo y que lo tenemos que hacer más a menudo que en inverno, pero es por ponernos morenitas e ir más fresquitas con ropa corta, así que el esfuerzo merece la pena.
    Lo malo del verano es tener que ponerse esto:
foto: www.formulamujer.es
    Yo siempre he sido de bikini, y no porque haya tenido tipazo, ni mucho menos, no he tenido ni siquiera "tipo", pero tengo poco pecho y siempre he tenido "barriguita" y el corte del bikini siempre me ha sentado mucho mejor.
    Después de la maternidad pasé de barriguita a barrigaza, así que me planteé cambiar bikini por bañador, como han hecho otras madres blogueras, y no blogeras (pensaba enlazar aquí otros post, pero ahora no los encuentro, lo siento).
foto: smoda.elpais.es
    Pero no hay caso. Cierto es que el bikini no me queda nada bien, pero el bañador me sienta mucho peor. Me aplasta el poco pecho que tengo, en cambio, no es capaz de apretar ni un poquito la barriga. Si a eso le sumo que, cuando me lo quite y me mire al espejo voy a ver esa enorme mancha blancuzca, no necesito más para descartar la idea.
   Después de una casi-depresión, de mirar infinitos modelos de bikinis y bañadores "esconde-barrigas" (olvidáos, no existen), he optado por el modelo tradicional "bikini triangulero". No esconde la barriga, pero al menos de pecho me queda bien y no me hace más culo ni más caderas. Tampoco hace marca "salchichonera", porque, no nos engañemos, si una prenda aprieta para esconder carnes, éstas tienen que salir por algún lado.
foto: spf.com
  
    Éste ha sido el modelo elegido, obviamente a mí no me queda ni una décima parte de bien que a la modelo, pero al menos se ajusta al cuerpo sin apretar y espero que los colores, cuando coja mi color tostado cobrizo habitual, me favorezcan.
    Para el año que viene prometo empezar la operación bikini con más tiempo y, si bien nunca me va a quedar como a ésta chica, al menos que me quede como antes del embarazo.
    ¡¡Feliz verano!!