Como ya os dije la semana pasada, he estado muy liada, entre otras cosas, con los preparativos de la triple fiesta que celebro cada 13 de septiembre. Ése es el día en el que nací, también es el día en que churri y yo comenzamos nuestra relación y, como no podía ser de otra manera, también fue el día en que nos casamos. Aunque, claro está, cada uno en distinto año. Os dejo una foto de las tartas que compartimos para celebrar cada uno de los "eventos" y vosotros mismos, calculadora en mano, averiguáis el año en que sucedió cada cosa.
Pero éstos no eran los único dulces que había:
Además, también había otros detalles:
La tarta Red Velvet me la hicieron en "
Pon La Guinda" y las bizco-bolas también; la de tiramisú y la de almendras fueron obra de Abuela, Sara me hizo unos cup-cakes riquísimos, Juani un flan de leche condensada y yo me encargué de la de 3 chocolates.
Además de eso hubo mucha comida (voy a tener hamburguesas y filetes congelados hasta el día del juicio), picoteo y bebida.
Lo celebré en "La Tahona", mi abuelo era panadero y tenemos la suerte de tener eso en casa, y a la gente le encantó el sitio.
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| Lo que se ve al fondo es el horno donde mi abuelo cocía el pan |
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Y éste es el resúmen de la fiesta tri-aniversario que monté el pasado sábado. Como una vez dijo alguien que ya no está, hay que celebrar todo lo que podamos y procurar olvidar pronto lo malo. Porque hay veces que no es que nos pasen más cosas malas que buenas, si no que no sabemos disfrutar de lo que tenemos cómo se merece.