No, no es que haya venido la Quintana a verme, es algo mucho peor, la que vuelve a estar conmigo es la Artritis Reumatoide.
Básicamente es una enfermedad (crónica, degenerativa y autoinmune) que afecta a las articulaciones, inflamándolas, lo que provoca dolor, mucho, a veces llegando a impedir el movimiento. No me enrollo con más explicaciones, si alguien quiere saber más de la AR que mire en San Google o que me pregunte.
Me la diagnosticaron hace unos 10 años. Después del shock la verdad es que no me puedo quejar de cómo fueron las cosas. Me pusieron rápidamente un tratamiento que, por suerte, pude soportar (muchos pacientes no pueden porque les provoca mareos, náuseas, vómitos, fuertes dolores de cabeza, ...) y, lo mejor de todo, funcionó.
Al cabo del año, al hacer dejado de tener dolores comenzaron a reducirlo. Seis meses después lo terminé y, gracias a la industria farmacéutica, no volví a tener dolores.
Tuve que esperar 6 meses para poder ponerme a buscar familia (qué expresión más rara, ¿no creéis?) que, por circunstancias diferentes tardó en venir, pero finalmente los hijos llegaron.
Llevo más de 8 años sin dolores, alguna molestia leve si castigaba demasiado el cuerpo, pero nada que no se arreglase con paracetamol, un poco de calor y reposo.
Soy consciente de lo afortunada que soy porque, la mayoría de las personas con AR no se "curan". Los medicamentos consiguen parar el avance de la enfermedad, o al menos ralentizarlo, y aliviar un poco los dolores, pero lo de que la enfermedad se "duerma" y desaparezcan todos los síntomas no es lo habitual.
Lo sé, lo tengo muy claro, pero eso no impide que esté jodida, cabreada y triste. Sé que no me voy a morir de esto (la AR puede disminuir la esperanza de vida y hace que la calidad de vida sea mucho más baja, pero no mata) y sé que hay gente que está mucho peor. Lo sé. Sé que debo dar las gracias por los 8 años que he estado estupenda, lo sé. Pero a pesar de eso me ha sentado fatal y me ha afectado mucho al ánimo.
Como he dicho estoy cabreada y triste. Que todo el cuerpo duela es algo que afecta al ánimo, pero esta vez ha sido peor. Porque ya no es que no pueda ponerme el sujetador, o lavarme la cabeza, ni que necesite ayuda para abrir una botella o una puerta. Es que no puedo coger a mis hijos. Imposible cargar en brazos con el Mayor, al Menor le puedo coger, pero sólo "cargarle", nada de meterle o sacarle de la cuna y mucho menos hacerle el "caballito" o tirarle por los aires. La otra noche el premio para el Mayor por portarse bien era bailar con mamá y, en vez de cogerle en brazos y hacerle piruetas parecía una vieja bailando un chotis.
Y ni sólo eso. En unas horas voy al reumatólogo donde me dirán si es un brote pasajero o si tiene pinta de ser algo más grave. En función de cómo me vean me pondrán un tratamiento. Si deciden ponerme el tratamiento agresivo para atajar es de el principio tengo que dejar la lactancia. Pensándolo en frío no es ningún drama. Llevamos 15 meses de LM y en mis planes ya estaba ir dejándolo poco a poco. Pero no es lo mismo hacerlo gradualmente y según nos vayamos sintiendo los dos, que hacerlo de golpe y por obligación. Sé que es algo secundario y que no debo preocuparme por ello, pero no puedo evitarlo.
El resumen es, en definitiva, que sé que tengo que estar agradecida por los 8 años que he estado sin la enfermedad, que tengo que dar las gracias por mis hijos (muchas personas no pueden dejar el tratamiento por los dolores que sufren y tomándolo no te puedes quedar embarazada), sé que esto no me va a matar y que hay gente que está mucho peor. Soy consciente de todo ello, pero no puedo dejar de sentirme mal, me ha sentado como un jarro de agua fría.
Gracias a los que paséis por aquí por aguantar el tostón, por contarlo no se quitan los dolores, pero el ánimo se calma un poquito.
Prometo que el próximo post será más alegre, y con fotos bonitas.