6 de agosto de 2015

Vacaciones

     No, no es que vaya a dejar de escribir por estar de vacaciones ¡¡vergüenza me tendría que dar publicar tan poco!! (Ay, qué inocente fui al pretender publicar un par de post al mes en mis objetivos para 2015)
     Tampoco es que no haya escrito por haber estado de vacaciones ¡ya me gustaría! Bueno, o no, la verdad. El concepto de vacaciones ha cambiado mucho desde que soy madre. Es cierto que duermo algo más, porque el despertador no suena a las 6:00 de la madrugada (debería estar penado por ley tener que levantarse tan temprano, en serio) pero, aparte de eso, no hay demasiadas diferencias entre trabajar o estar de vacaciones, la verdad, a mí el cansancio no se me quitará hasta que me tome unas "vacaciones de madre", pero de momento va a estar complicado pedírmelas.
     Pero hoy no quiero hablar de las vacaciones así, en general, si no de la logística que ha implicado irnos de vacaciones desde que soy madre.
     La "crisis" también pasó por nuestra casa hace algunos años, y desde entonces a mi chico le toca trabajar en verano. Razones aparte, esto nos ha hecho replantearnos la forma de tomarnos las vacaciones.
     Sin niños era fácil, yo cogía una semana para descansar en verano y el resto en invierno cuando, además, viajar es mucho más económico. Además, por las tardes y los fines de semana yo podía tostarme al sol en la piscina, así que, aunque no fuésemos a la playa, yo estaba morena.
     El primer verano de Peque yo estaba de baja por maternidad, y nos hacía ilusión eso de que fuese el enano a la playa, así que allí que nos fuimos mis padres, Peque y yo en el coche, cargados de bártulos. Churri se acercó los dos días que libraba.
     El segundo año hicimos una escapada de tres días con unos amigos. Íbamos los tres solos a un hotel y la cosa fue más o menos fácil.
     El año pasado cogí una semana de vacaciones en mayo y nos fuimos los tres, para que padre e hijo pudiesen disfrutar de la playa. Fue un viaje cómodo y disfrutamos mucho, sobretodo Churri, que en verano no puede estar con los enanos tanto como quisiera y se pierde muchas experiencias.  En esas vacaciones estaba ya embarazada de dos meses, pero todavía no lo sabía (y yo amargada por el "barrigón" que tenía). En septiembre me fui otra vez a la playa con mis padres y con Peque. La cosa fue un poco más caótica, porque éramos 3 adultos en vez de 2, pero no fue mal la cosa.
     Lo divertido ha venido este año, que me he atrevido a irme a la playa con mis padres y los dos enanos ¡¡¡en un solo coche!!! Yo no me explico cómo nosotros nos hemos llegado a ir a la playa 4 adultos y 2 niños en un 127, en serio. Se suponía que llevábamos lo "justo", porque además mi chico al cuarto día se acercaba y a la vuelta nos veníamos en dos coches, así que dejamos algunas cosas en Mérida, que él nos acercaría al venir. Pues ni por esas. Antes de salir él se encargó de meter el equipaje en el coche. Su frase, al volver del garaje, lo explica todo: "si alguno estornuda, se abren las puertas del coche".
    Pero, a pesar de todo, repetiría la experiencia sin dudarlo. Peque disfruta en la playa más que yo, oír su risa mientras jugábamos con las olas es de los mejores momentos que he vivido, sin lugar a dudas. Y Hermanito también ha disfrutado de lo lindo, se ha echado unas siestas tremendas en la playa y, pese ponerle bajo dos sombrillas y untarle en protección, ha venido con un moreno que está para comérselo.
    Si a eso le acompañas la cara de felicidad de mis padres al ver a sus nietos y jugar con ellos y, vamos a ser sinceros, el hecho de compartir el trabajo que dan dos niños en la playa con dos adultos más, me parece que la balanza está clara. Me veo viajando cada verano bien cargadita de pasajeros y equipaje durante muchos más veranos.

     Lo que está claro es que la playa con los abuelos es mucho más divertida y que, aunque no me ha dado mucho tiempo de relajarme y de leer, por mas que veáis el libro de Lucía Be ahí tan bonito al lado del capazo, lo de ver a Peque comer coquinas por primera vez y relamerse no tiene precio.


13 comentarios:

  1. Hola guapa!!! Lo primero de todo decirte que estoy totalmente de acuerdo contigo en que eso de levantarse a las 6:00 debería ser ilegal, jajajaja, ¿sabes cuantas mañanas llego yo al trabajo reventada de sueño diciendo esa frase? jajajajajajaja, me ha hecho mucha gracia leerlo. En serio, deberíamos recoger firmas o algo para que se apruebe una ley contra los madrugones, no me extraña ver tanta gente todo el día de mal humor, con lo feliz que me siento yo cuando me levanto a las nueve, en fin!!!

    Y en cuanto a tu escapada, me parece genial!!! Aunque en principio pueda ser engorroso por toda la preparación y lo complicado de viajar con niños pequeños, ver a toda la familia disfrutando junta, sin duda compensa!!!!

    Un besazo y que sigas disfrutando del verano!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, madrugar es lo peor.
      El verano, como te digo, no es como los de antes, porque aquí dormimos poco y hay que trabajar, pero me encantan las tardes largas, las puestas de sol y la temperatura que hace, así que lo disfrutaremos al máximo.
      Besos.

      Eliminar
  2. Yo ODIO la playa con niños.....c'est la vie!! y la odio más en ese periodo de los dos a los cuatro (a los cinco no se porque no he llegado) años, porque por qué...por qué???? por qué tus hijos se empeñan en que estás más mona empanada en arena? vale que una parezca una morcilla....pero la morcilla no se empana.
    En fin, que me alegro de que al menos disfrutes de algunos días guapa, y si, levantarse a las seis debería estar penado.
    Un besazo amore

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí es que no me importa rebozarme en arena, aunque preferiría poder contar con media horita para poder relajarme como cuando iba a la playa sin niños, pero me temo que para eso me quedan todavía muchos años.
      Yo este año me he divertido mucho con Peque, aunque acababa cada día agotada.
      Besazos.

      Eliminar
  3. Ese es una gesta heroica. Lamento decirte que las vacaciones de madre...no están contempladas en ningún estatuto laboral ni en ninguna lucha por la conciliación. Pero cualquiera que se haya ido de vacaciones con niños sabe que se necesitan vacaciones de las vacaciones, porque eso de tener cuatro ojos para que no se ahoguen, caigan en un pozo o los piquen diez bichos diferentes, de por sí, ya es un estrés. Te confieso algo, mi hijo tiene cinco años ya. Entonces, lo mando a la playa con el padre y yo me quedo tan tranquila leyendo abajo de un árbol. A veces, no ser perfecta tiene sus recompensas. Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo, desde luego, en un par de años o tres, espero poder tomarme algunos descansos durante las vacaciones, jijijiji, pero ahora era uno para cada uno, y a veces, dos adultos por niño, jejeje.
      Besos.

      Eliminar
  4. Creo que se ha borrado mi comentario. Decía que yo también quiero unas vacaciones de madre y eso que solo tengo un hijo. Con dos... Pero cuando nos demos cuenta ellos no querrán estar con nosotros y nosotros sí así que habrá que aprovechar, aunque estemos reventados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú lo has dicho. Acabas agotada, pero la verdad es que he disfrutado mucho. Mirar al enano mientras se echaba la siesta en la arena o en la piscina me daba paz y escuchar a Peque reír a pleno pulmón en la orilla de la playa ha sido todo un gustazo que me recargaba las pilas.
      Son sólo unos años, antes que nos demos cuenta les echaremos de menos.
      Besos.

      Eliminar
  5. Jajaja qué buena la frase de tu churri XD
    Y bravo por esos abuelos que se apuntan a un bombardeo.
    Me alegro de que hayáis disfrutado :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que el coche era para verlo, de verdad.
      A los abuelos los pobres les tengo agotados, ni en las vacaciones les dejo, jejeje.
      Pero que conste que al menos un par de veces al año les "dejo" irse por ahí sin los nietos, tan malahija no soy ¿eh?
      Besazos guapa.

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar