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8 de abril de 2013

¿Y tu peque todavía no ...?


           Para las que sois madres, ya lo sabréis, para las que no, id tomando nota. Desde que te conviertes en madre todo es una carrera de competición, qué digo desde que te conviertes en madre, desde que estás embarazada ... qué digo desde que estás embarazada ¡¡¡desde que decides que quieres tener un hijo!!!
            La cosa empieza así “¿qué tardaste 5 meses en quedarte embarazada?” “Pues yo a la primera, hija. Y eso que ese mes lo hicimos sólo una vez y deprisa y corriendo, porque por trabajo apenas nos vimos una semana y con un estrés de miedo.” A lo que otra futura madre que está en el grupo añade “Pues Fulanita tardó 10 meses en quedarse en estado y Menganita lleva más de 2 años intentándolo”.
            Una vez que ya estás embarazada, sigue la competición. “¿De cuánto estás? Ah, pues yo de una semana menos ¡qué casualidad! ¿Y cuánto mide tu pequeño? ¡¡¿sólo?!! Pero si el mío ya mide más que el tuyo y estoy de una semana menos que tú”.
            Luego llega el parto: “¿y cuánto pesó tu peque? ¿y cuánto midió? ¡¡Uy, qué pequeñito!! Pues el mío pesó 4,500 gr y midió 55 cm”. Qe te dan ganas de decirle, normal, con lo gorda que te pusiste era de esperar que al menos una parte fuera a para a tu hijo.
            Aquí también tengo que hacer un inciso, y es sobre el tamaño de la cabeza. No he escuchado a nadie hablar del perímetro de la cabeza de sus hijos cuando nacen, y creo que es la medida más importante, la verdad. Porque una vez fuera la cabeza, da igual “echar” 50 cm de niño que 60, pero no es lo mismo que la cabeza le mida 45 cm que 55 cm. (Como podéis imaginar, en este tema gano yo con diferencia, por eso lo saco a colación, jeje. La cabeza de Peque no tiene rival).

            Y una vez que ha nacido tu vástago es cuando empieza la competición de verdad, lo que habías vivido hasta ahora era sólo un calentamiento.
            Las primeras son “¿y cuántas tomas hace? ¿Cuánto tarda en cada toma?”. Lo bueno de esta pregunta es que, según tu situación, lo bueno es que tome pocas y cortas o muchas y muy largas. Además, siempre vienen seguidas de “¿cuánto peso ha puesto?” Que si ya es preocupantes, sobretodo para una madre primeriza con problemas con la lactancia que su peque no ponga peso, no te quiero ni contar si encima la sometes a este tipo de presión.
            Luego vienen las de “¿cuántas horas aguanta por la noche? Pues el mío, con 6 semanas, ya dormía toda la noche de un tirón” Claaaaaaro, si para ti las noches son de la 1:00 a las 6:00, pues a lo mejor.
            Lo siguiente son los dientes “¿y no le han salido todavía?” “Pues el mío ya está con las muelas”. Yo tengo que decir que de estas preguntas no tuve que escuchar muchas porque Peque tenía ya los 8 dientes con 8 meses. Y es que ésa es otra regla segura, si saben que van a “salir perdiendo”, las otras madres no sacan el tema.
            Una vez que el desarrollo físico ha pasado a un segundo plano, empezamos por la carrera por el desarrollo motor. “¿Y todavía no gatea? Pues el mío ya anda.” “¿Y no habla? Pues el mío hasta recita poemas”
            Como conclusión: Peque ronda el año, no anda, no ha gateado nunca, no habla (parluchea un montón, pero no pasa de eso), pasa completamente de hacerte 5 lobitos o tocar las palmas, ni lo intentes, porque te mira con una cara como de “Pero qué me estás contando!!!? Hazlo tú si quieres”.  Sin embargo, según mi hermana, que es una auténtica profesional del tema, hace cosas que tendría que hacer mucho más adelante (pasa las hojas de un libro, tira del mantel para coger algo que está encima y quiera, juega al “esconder” desde hace mucho tiempo, etc.)
            Es decir, si estás planteándote ser madre, si estás embarazada o si acabas de aumentar la familia, vete preparando para la competición: tienes dos opciones, equiparte con cinta para el pelo, mallas y zapatillas con un conjunto a juego para tu hijo, dispuesta a batir todas las marcas de las madres de tu grupo o decirle al conductor, “pare, que yo me bajo” y disfrutar del desarrollo de tu hijo, que seguro que es distinto a cualquier otro que tengas por el entorno, pero ni mejor ni peor.