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2 de diciembre de 2013

#Malasmadres


    En mi última entrada ya os hablé de ellas. Si recordáis, os comentaba que me sentía fatal porque no encontraba mi instinto, porque hacía cosas que una “buena madre” no debería hacer, porque hacía muchas cosas que antes de ser madre me había jurado que no haría nunca y, al contrario, me había olvidado por completo de cumplir cosas que había prometido por lo más sagrado que haría.
    Ese mal sentimiento se me empezó a quitar cuando encontré por el mundo 2.0 a más madres como yo. Las primeras fueron LaMadre Novata, suermana Star en Rojo y Desmadreando. Junto a ellas fueron viniendo Peineta, Pintxos y mi Monillo, Diario de una Endorfina, Begobolas, Padres Frikerizos, etc. De repente redescubrí twitter y le di utilidad a una cuenta que tenía hace tiempo pero no usaba.
    La lista de madres novatas que pasaban por las mismas historias que yo y se sentían más o menos igual iba en aumento: Cuando la manada duerme, Mamá y runner, Base Echo, Amor de Batmami (no se me olvida que te debo un post a ti solita), La libretade Mamá, La Madre Tigre, Dulce Desespera, Caminando con Marc, y un largo etcétera.  Además, conforme interactuaba con ellas me fui dando cuenta de que, no sólo no les importaba comentar cómo se sentían o cómo actuaban ante una situación difícil y nueva ¡¡Estaban orgullosas de ello!!
    En esto que un buen día a una de ellas, de las que conocía desde el principio, y que hace unas biutifulzins maravillosas, se le ocurrió hacer un grupo y reunirnos a todas. Ella no es otra que la madre de La Niña Sin Nombre y al grupo le llamó, con toda la lógica del mundo @malasmadres. Le llamó o nos llamó, porque el grupo lo hacemos todas.
    Lo primero que hizo fue una cuenta detwitter, donde cada día, a las 22:00, esta fantástica diseñadora gráfica se encarga de compartir el TIP del día que ella misma ha diseñado, pero siempre siguiendo las propuestas de una de sus miembros. Fijáos si soy #malamadre que intento estar libre a las 22:00 para no perdérmelo.
    Aquí tenéis algunos ejemplos:



    Además, ha remodelado su blog y ha incluido un apartado para nosotras, donde nos podemos registrar ¡¡e incluso nos dan un título!! Y si tienes blog, también insignia, yo la luzco orgullosa en el mío desde que se creó.
    Así que ya sabéis, tanto si ya sois madres como si os queda poco para serlo, no dudéis en uniros al club. Si sois de las primeras intentar que unos de tus tuits se convierta en el TIP del día es muy divertido, y leer los que se publican desestresa. Si eres del segundo grupo, te ayudarán a conocer mejor la maternidad real, no la que te cuentan en las revistas.
    No podéis dejar de apuntaros, ya somos más de 1.600 y si llegamos a 2.000 nos han prometido una fiesta ¿Qué #malamadre no haría cualquier cosa con tal de asistir a un evento así?

3 de noviembre de 2013

"Simbiotización"

    (Nota, esta entrada también estaba programada para la semana pasada, pero ya sabéis, lo mío no es la tecnología)

   Ya lo sé “simbiotización” no existe, pero sólo porque no hay muchas madres en la RAE, porque si las hubiese, este término se habría acuñado hace ya mucho tiempo.
   Tengo una amiga con una niña de 4 años que me decía, cuando la peque sólo tenía unos meses, que todas las enfermedades que cogía la niña se las pegaba a ella, algo que no le pasaba con los adultos, como por ejemplo, con su marido.
   Yo no le creía demasiado, suponía que habría otra explicación, o que sería casualidad, pero como otras muchas veces me ha pasado desde que soy madre, me he tenido que tragar mis palabras.
   Churri y yo llevamos conviviendo muchos años (él lleva la cuenta mejor que yo), y raro era que nos contagiásemos un triste resfriado. Lo  mismo ocurría antes en casa de mis padres, cada uno pasaba sus males por su cuenta, sin tener nada que  ver con los demás.
   Pero fue llegar a casa Peque y la cosa cambió. Si Peque se resfría, ya sé yo  lo que me va a ocurrir a mí. Lo mismo si tiene gastroenteritis, o si se estriñe, o lo que sea. Y no sólo eso, sino que pasamos por las mismas fases. Toses, mocos, fiebre, dolor de garganta, diarrea, etc.
                                     Aquí, hasta el osito se ha contagiado                                                                                                                Fuentes: elantigripal.blosgpot.com; desmotivaciones.es; clubnatacionsanroque.blospot.com; demedicina.com; www.kidspot.com.au; www.radiolt12.com.ar; it.123rf.com; utrerasalud.blogspot.com


   Tras varios episodios del estilo he llegado a una conclusión, la simbiotización tiene un sentido, no sólo fastidiar al adulto que la sufre. Su función es que entendamos a los niños. A las #malasmadres como yo el sentido común no siempre nos funciona bien y hay veces que, por más que observe a Peque, no entiendo lo que quiere decir o qué muestran las señales que intenta mandarme. Pero si sufro exactamente su misma enfermedad, con los mismos síntomas, es bastante más fácil saber cómo se encuentra y qué necesita.
   Así que, por ese lado, aunque lleve en este otoño más resfriados que en un año, en parte agradezco esa simbiotización que tenemos.
   Sólo espero que, una vez que Peque domine completamente el vocabulario y sepa ya expresarme de forma oral los males que está sufriendo, ése sea suficiente motivo para que no me pegue absolutamente todos y cada uno de los virus que pasan por su pequeño cuerpecito (y que en el mío parecen hacer bastante más efecto).
   Y a vosotros ¿os pasa lo mismo que a mí? ¿habéis encontrado solución al problema?

24 de octubre de 2013

Club de las Mapaches

   Tengo el inmenso honor de pertenecer al Club de las Mapaches.
   Que no, que no es una secta, ni un club selecto o secreto, ni nada parecido, ya me gustaría. Pertenecer a este club es muy fácil, basta con tener unas ojeras que te lleguen a los pies. Si no sabes cómo conseguirlas, aquí va un consejo: conviértete en madre, es la manera más fácil de conseguir lucir unas ojeras fijas en tu demacrado rostro, te lo aseguro. Y si no, que se lo pregunten a las que pertenecemos al Club de @malasmadres (que habrá padres que también sean mapaches, no digo que no, pero en este club las madres somos inmensa mayoría)
   He de reconocer que mis ojeras vienen de serie. Tengo la piel muy  morena, algo que me encanta, pero una consecuencia de eso es tener ojeras. Pero éstas han llegado a un punto extremo desde que soy madre.

   Cuando Peque era un bebé las malas noches estaban ocultas por las tomas. Era normal que se despertase cada dos o tres horas. Cuando dejó las tomas nocturnas las excusas fueron varias: 
   - es normal, hace mucho calor
   - es normal, le están saliendo los dientes
   - es normal, no cabe en la minicuna
   - es normal, nota el cambio a la cuna
   - es normal, escucha vuestros ruidos y se despierta
   - es normal, ha notado el cambio a su habitación
   La artífice de todas esas excusas solía ser Abuela, para la que Peque siempre ha comido y dormido bien, por lo que me quejo de vicio.
   Yo he compartido todas las noches con Peque desde que ha nacido. Si bien algunas noches las hemos pasado en casa de mis padres, y de esas unas pocas ellos se han hecho responsables de sus despertares, nunca he dejado de enterarme, y Peque duerme mal.
   Si tardas entre 30 minutos y una hora en dormir a un bebé (como mínimo) y se despierta al menos dos o tres veces cada noche (y eso con suerte), es porque ese bebé no duerme bien.
   El motivo no lo sé, si lo supiera probablemente dormiríamos todos mejor.
   La solución tampoco la conozco, y eso se está convirtiendo incluso en un problema conyugal. Churri es partidario de dejar a Peque llorar, hasta que se canse. Yo he intentado "compartir" esa técnica, pero de verdad que no puedo, y menos ahora que Peque está con las consecuencias de la gastroenteritis y tiene un montón de mocos. Pero reconozco que mi técnica no es la mejor. He sucumbido al cansancio y a sus chantajes y la mayoría de las veces acabamos Peque y yo en su cama, con las consecuencias lógicas para mi espalda.
   Entiendo que no es la mejor solución, soy consciente, pero el cansancio me puede. De todas formas estoy decidida a arreglarlo. He adquirido los dos manuales más conocidos, y más extremos, para ayudar a dormir a los niños, de verdad espero que me ayuden, aunque mi confianza no es del 100% en ninguno de los dos.
fuente: dormirsinllorar.com www.libreriacentral.com
   Por el momento, yo mañana por la mañana me voy a un balneario a disfrutar de un circuito de baños y masajes que me regaló Abuela por mi cumpleaños, a ver si allí consigo dormir.
 
   Y vosotros ¿habéis usado alguna técnica para enseñar a dormir a vuestros bebés?

30 de septiembre de 2013

Los "Eméritos Noveleros"

    El nombre se lo he robado, sin su permiso, a M, una de las 3 locas, junto con Sara y conmigo, a las que nos dió por preparar trajes para nosotras y nuestra prole en sólo 3 días, y que le puso ese nombre al grupo de whatsapp que creamos para la ocasión.
    Este año se ha celebrado la 3ª Edición de Emérita Lúdica. Como ya os conté en mi última entrada, he estado presente en las otras dos anteriores, y ésta tenía la clara intención de participar vestida de romana, de manera digna, porque el pasado año usé un vestido que me dejó una amiga y que ella había preparado para una despedida de soltera, así que podéis imaginar que no era todo lo "real" que podría ser.
    A pesar de eso, se nos ha echado el tiempo encima. Pero eso no ha sido motivo para quitarnos la idea. Sara y yo somos unas "enreas" y valemos "pa' un roto y pa' un descosío" o un "cosío", en este caso. (Ya os he hablado más veces de ella y os he presentado su blog)
    El caso que después de buscar telas y tener la suerte de encontrarlas, de usar una túnica egipcia como patrón para todos los trajes (sí, todos, desde el de Sara, que usa una 34, hasta el marido de M, J, que mejor no digo que talla puede usar), de rebuscar entre los abalorios que un día me dió por hacer, y de mucho trabajo e imaginación, aquí está el resultado:
Aquí tenéis cómo quedó mi traje, y también los de Churri y Peque

Distintos puestos del Mercado ubicado en el Templo de Diana


Los "Eméritos Noveleros"
A la izquierda, como llegamos al Templo, a la derecha, como acabamos la noche, después del frío, la lluvia, ...
    Y además de ver locos como nosotros, vestidos con pintas raras, si os pasáis por Emérita Lúdica en la próxima edición, podréis ver, entre otras cosas:
Templo de Diana iluminado (al igual que otros monumentos de Mérida)
Acceso al Anfiteatro para ver la Lucha de Gladiadores (después, en el Teatro, una representación teatral)

Acceder al Anfiteatro por el pasadizo desde el Museo (MNAR), que habitualmente está cerrado al público
    Durante toda una semana hay distintos talleres en los que se puede participar y el fin de semana se puede disfrutar de visitas que no se hacen el resto del año, de los monumentos por la noche, con una iluminación preciosa, de diversas representaciones en directo y a pie de calle de lo que era la vida hace 21 siglos en Emérita Augusta y en cualquier ciudad romana y muchas cosas más.
    Nosotras ya estamos pensando en qué trajes vamos a preparar para el año que viene.
    ¿Os apetece el plan?

27 de septiembre de 2013

Emérita Lúdica

    Antes que nada, lo siento, esta semana he estado prácticamente desconectada del mundo 2.0. No sólo no escribo desde hace unos días, sino que tampoco he leído muchos de los blogs que tengo en mi lista, tengo un montón de comentarios pendientes y también responder a los siempre bien acogidos comentarios que tenéis a bien dejarme por aquí.
    Los motivos son varios. Uno de ellos es que, consecuencia del período de adaptación que estamos viviendo y que ya he comentado aquí en el blog, he tenido gastroenteritis. Otro es que este fin de semana se celebra en Mérida "Emérita Lúdica".
    Se trata de una actividad organizada por el Consorcio de Mérida, que pretende así dar a conocer el Patrimonio tan maravilloso que tenemos en nuestra ciudad. Puede participar cualquiera, pero si eres Mecenas del Consorcio o vas vestido de romano, tienes el acceso gratis y descuentos en algunas consumiciones. (Si queréis saber algo más podéis ver el programa aquí).
    Si no recuerdo mal, la de este año será la 3ª edición. Con la 1ª no consiguieron mucha participación, pero el año pasado la cosa funcionó mejor. Yo decidí vestirme, con el traje que me prestó una amiga (y que ella usó para una despedida de soltera), y participé de esta guisa:
Aquí con Abuelo (al que también engañé) y con Peque


    Además de poder comer y beber productos típicos de la época romana, y también de la actual, ponen un mercado con cosas muy interesantes: dulces artesanales, pan de leña, productos de cuero, esencias, etc.
   Pero eso no es lo mejor, a mí, el año pasado, lo que me encantó, fue poder visitar mi monumento favorito de Mérida, el Templo de Diana. Habitualmente se ve desde el exterior, pero para esa ocasión especial varios arqueólogos del Consorcio hicieron visitas guiadas ¡¡¡por dentro y por debajo del monumento!!!
El Templo de Diana visto desde dentro
El Templo de Diana, por abajo
Aquí con Abuela y Tía, bajo el Templo de Diana
    Pero este año algunas amigas, entre ellas Sara, del Taller de la Cuita, y yo, nos lo hemos tomado más en serio, y pensamos parecer auténticos romanos. Para Peque también hay traje, por supuesto.

Imagen del cartel de http://actualidadmedieval.com/feria.aspx?id=10312

    Lo malo es que las predicciones meteorológicas no son muy alagüeñas, pero el Templo de Diana está rodeado de soportales, así que la visita vestidos de romanos, aunque sea breve, no nos la quita nadie.

  PD: Hay actividades y representaciones en casi todos los monumentos de Mérida, pero el mercado está ubicado en el centro, por eso es donde se congrega más gente y donde se celebran más actividades.

    ¿Os apuntáis?

23 de septiembre de 2013

Período de adaptación

    No entiendo el período de adaptación que desde hace unos años se ha impuesto en los colegios en Extremadura. Obligan a los niños a ir sólo dos horas, y en determinado horario, que cambia cada semana, durante los días del mes de septiembre que hay clases.
    Bajo mi punto de vista, teniendo en cuenta que la mayoría de los niños ya han ido a la guardería, lo creo innecesario. Cuando menos, lo pondría de forma voluntaria, y no obligatoria, porque hay niños que no lo necesitan.
   Otra cosa son los peques que van por primera vez a la guardería. Entiendo que si es la primera vez que se quedan solos con más niños, sin nadie de la familia, los primeros días lo pueden pasar mal.
   Yo estaba convencida de que no iba a ser nuestro caso. En la guarde me preguntaron si iba a hacer período de adaptación y yo les dije que, como sólo iba a llevar a Peque tres horas al día, no me parecía necesario.
   La profe del aula de 1-2 años me dijo que ella prefería no hacerlo y que lo que hacía con los "primerizos" era pedirles a los padres que le llamasen una hora después de dejar al niño y ella, según le viese, les decía si ir a recogerle o no.
   Por el carácter de Peque yo pensaba que no iba a ver ningún problema. Es muy sociable, se va con cualquiera, y le encanta jugar. A pesar de no tener primos cerca con los que jugar, en cuanto ve a otros niños se va con ellos, así que estaba convencida de que todo iba a ser un camino de rosas.

   De hecho, la cosa empezó así. Durante la media hora que estuvimos hablando con las profes de la guarde para que nos explicasen el funcionamiento Peque estuvo jugando en su aula con dos niños que estaban allí, ni nos miraba siquiera.
   Pero al irnos metieron a todos los niños en el patio, y ahí empezó el problema. La mayoría de ellos estaban todos llorando, y los que no lo hacían al principio tardaron poco en hacerlo, contagiados por los anteriores. Eso fue lo que le pasó a Peque.
    La consecuencia de eso fue que el segundo día ya sabía a lo que iba, y comenzaba a llorar desde el principio.
   Por nuestros trabajos yo no puedo llevar a Peque a la guarde, y Churri la mayoría de las veces tampoco, así que es Abuela quién le lleva y le trae a diario, con las consecuencias que eso conlleva, que no son otras que recoger a Peque al poco de dejarle.
    Pasado el "disgusto" de ver que el primer día había sido más traumático de lo que esperábamos y que parecía que le iba a costar más de lo que pensábamos, decidimos llevarle al principio una horita y media, el siguiente día 10 minutos más y así, hasta que se acostumbrase.
    Pero Abuela no estaba muy de acuerdo con ese plan, y como mucho le dejaba una hora y media. Teniendo en cuenta que a mí el primer año me quitó del jardilín porque lloraba mucho, es comprensible. Pero como yo le he dicho a ella, no tengo ningún recuerdo del jardilín, ni bueno ni malo, por lo que no debió ser muy traumático, así que no creo que tampoco lo sea para Peque.
    El viernes Churri fue el encargado de recoger a Peque y le dijero que la cosa había ido mucho mejor. De hecho, el resto de los días salía con  los ojos llorosos y suspirando, pero el viernes no fue así. 
    Ya habíamos lanzado las campanas al vuelo y pensábamos que faltaba poco para superar el período de adaptación cuando sufrimos la segunda consecuencia de llevar a los niños a la guardería, los contagios.
    Lleva todo el fin de semana con muchos mocos y desde ayer por la noche, con fiebre. No habremos dormido ni tres horas en toda la noche, y ni siquiera seguidas. Han estado interrumpidas por biberones de agua, la tortura de la limpieza con suero (qué ganas de que aprenda a sonarse los mocos) e incluso vómitos por los mocos acumulados.


    Total, que hoy no hay guarde. Mañana, si está mejor, toca vacuna de los 18 meses, así que seguramente tampoco vaya. Eso, unido al fin de semana, me hace pensar que, el próximo día que vaya, volveremos a estar como al principio.
   Espero que la cosa no se alargue mucho y que pronto se quede feliz cuando le dejemos con los nuevos amiguitos.
   Y vosotros ¿qué tal lleváis el período de adaptación?
fotos sacadas de: www.babyeco.es; www.taringa.es; www.lasfotosmasalucinantes.blogspot.com; www.profinesviernes.blogsome.com

18 de septiembre de 2013

Fiesta Tri-aniversario

   Como ya os dije la semana pasada, he estado muy liada, entre otras cosas, con los preparativos de la triple fiesta que celebro cada 13 de septiembre. Ése es el día en el que nací, también es el día en que churri y yo comenzamos nuestra relación y, como no podía ser de otra manera, también fue el día en que nos casamos. Aunque, claro está, cada uno en distinto año. Os dejo una foto de las tartas que compartimos para celebrar cada uno de los "eventos" y vosotros mismos, calculadora en mano, averiguáis el año en que sucedió cada cosa.

      Pero éstos no eran los único dulces que había:
Los cup-cakes son obra de http://eltallerdelacuita.blogspot.com.es/
    Además, también había otros detalles:

   La tarta Red Velvet me la hicieron en "Pon La Guinda" y las bizco-bolas también; la de tiramisú y la de almendras fueron obra de Abuela, Sara me hizo unos cup-cakes riquísimos, Juani un flan de leche condensada y yo me encargué de la de 3 chocolates. 
    Además de eso hubo mucha comida (voy a tener hamburguesas y filetes congelados hasta el día del juicio), picoteo y bebida.
    Lo celebré en "La Tahona", mi abuelo era panadero y tenemos la suerte de tener eso en casa, y a la gente le encantó el sitio.
Lo que se ve al fondo es el horno donde mi abuelo cocía el pan
   Y éste es el resúmen de la fiesta tri-aniversario que monté el pasado sábado. Como una vez dijo alguien que ya no está, hay que celebrar todo lo que podamos  y procurar olvidar pronto lo malo. Porque hay veces que no es que nos pasen más cosas malas que buenas, si no que no sabemos disfrutar de lo que tenemos cómo se merece.

17 de septiembre de 2013

Mi 1er día de "Guarde"

   Y digo mi 1er día, porque aunque es Peque quien se queda allí, soy yo la que sufre su ausencia, y eso que ya estaba acostumbrada porque me incorporé al trabajo antes de que cumpliera los 6 meses.
   Pero no tiene nada que ver, no es lo mismo que se quede con tus padres y tu llames tropecientas veces y ellos te llamen otras tantas, sobretodo los primeros días, a que se quede en una guardería, sin nadie más de la familia, sólo con la compañía de extraños.


   Empezó el lunes, Churri y yo fuimos con Peque a la guarde y allí que le dejamos. Me fui bastante bien a casa porque mientras estábamos arreglando unos papeles y hablando con una de las cuidadoras sobre lo que podíamos dejar allí y la ropa que le teníamos que poner y demás Peque se puso a jugar con otros dos compañeros que llegaron. Después entro en el patio con los demás niños y parecía que iba todo bien, así que nos fuimos.


   Yo me dispuse a aprovechar esas horas "libres" para arreglar un poco la casa, que buena falta le hace, pero cuando había quitado las cosas de en medio, justo antes de ponerme a limpiar, llamé a su "Señorita", para ver cómo iba la adaptación. Estaba llorando, y bastante, según ella porque le contagiaban los otros niños que estaban llorando porque también eran "novatos". Me pidió que me esperase una media horita y que luego le fuese a recoger. Prometo que fue la media horita más larga de mi vida.
    Pasado ese tiempo allí que nos plantamos Churri y yo para recoger a Peque. Esperamos un ratito en la puerta, que a mí se me hizo eterno, y por fin salió la profe con Peque. Pobre, qué carita traía, se veía que había estado llorando un buen rato (por mucho genio que tenga, casi nunca llora mucho tiempo) y cuando nos vio parecía que nos decía "papá, mamá, pensé que ya no os iba a ver más". Así y todo, se despidió de su Señorita con un beso y un abrazo y llamándole por su nombre.
   Esta mañana le ha tocado a Abuela llevar a Peque al "cole". La cosa parece que ha sido como ayer. Cuando llega se queda bien y aguanta un ratito, pero en cuanto empieza a ver a muchos niños llorar "se contagia" y no hay quién le pare. Hoy ha aguantado unas dos horitas.
   Espero que los próximos días llore menos y aguante más y que pronto el ir a la guarde sea una diversión, de lo contrario, no sé yo lo que duraremos en la guarde.

11 de septiembre de 2013

Preparando la vuelta al cole

    Perdonad que tenga esto tan abandonado, pero es que últimamente estoy un poco liada. Además del trabajo y de Peque, me he apuntado al gimnasio, para empezar desde ya con la operación bikini 2014, estoy liada con los detalles de la fiesta de triple celebración del sábado (que ya contaré como se merece en otra entrada) y con todos los preparativos de la vuelta al cole, que para nosotros no es vuelta, ya que será la primera vez.
    Hace unos cinco meses me planteé por aquí qué hacer por las mañanas con Peque. Me daba pena llevarle a la guardería, pero creía que era necesario.
    A lo largo de estos meses se ha confirmado lo que suponía, la guardería se ha convertido en un "mal necesario", jejeje.
     Peque ha sacado un carácter muy fuerte, algo que no le puedo reprochar porque lo ha sacado de mí. Churri no puede echarme toda la culpa, porque la vena caprichosa, que la tiene y mucho, la ha sacado de él. Si a eso le sumas que está las mañanas enteras con los Abuelos, o las Tías, que le miman y le consienten, pues la mezcla es explosiva.
    Ya incluso Abuela ha reconocido que necesita la guarde. Le vendrá bien no ser el centro de atención, no conseguir siempre lo que quiere y estar con más niños.
    No voy a negar que me da un poco de pena, pero creo que no va a tener mayor problema. Peque es muy sociable, habla muchísimo (en su idioma o con sus palabras sueltas, pero se hace entender muy bien), le encantan los niños, sobretodo si son mayores, y le encanta jugar.
    El próximo lunes es el día elegido. De momento sólo irá 3 horitas, porque teniendo a los Abuelos en casa, tampoco hay necesidad de más, ya veremos si las aumentamos o las dismimuimos.
    La guardería elegida ha sido Bambino, un centro del que me han dado muy buenas referencias, y que no está demasiado lejos de la casa de los Abuelos, que serán quienes le lleven y le recojan. Ya tengo preparadas las etiquetas de la ropa, que cogí en Fun Choices. Yo he elegido el pack de vuelta a la guardería, con los motivos de "trsanportes", a ver si le inculco a Peque el gusto por los viajes que tengo yo, jejejeje. Han queddo monísimas, ya os diré si son efectivas y aguantan los lavados y los planchados que le esperan.
    También venían algunas pegatinas que he usado para identificar la carpeta donde guardarán sus fichas, la mochila que tengo que dejar con la muda, y algunas cosillas más. Por si necesito más, también compré varias etiquetas que vendían la semana pasada en el Aldi. Éstas son menos monas, y el nombre hay que ponerlo a mano, pero también eran mucho más baratas.

imágenes de http://www.guarderiabambino.es/9.html y http://es.funchoices.com
    Ya conocemos a la "señorita" de Peque, y me ha caído muy bien. Parece muy simpática y se ve que le gustan los niños, así que a ver si hacen  "buenas migas", como se dice por aquí.
     Espero que todo vaya bien, que Peque disfrute en la guardería y que haga muchos amigos nuevos. ¡¡Deseadnos suerte!!

22 de julio de 2013

Es una etapa


    Esa frase la escuché por primera vez cuando Peque apenas tenía dos semanas. La primera semana como madre fue buenísima, pero apenas llevábamos 4 ó 5 días en casa la cosa se torció.
    Peque comenzó a llorar, a no comer, no soportaba el baño, no había manera de dormirle y no sé cuántas cosas más. Y cuando se me ocurrió “quejarme” por primera vez, ahí llegó la frasecita “no te preocupes, es sólo una etapa”.
    Se suponía que con la cuarentena se pasaba. Era como si el día 41 te cambiasen a tu bebé por otro. Pues parece que Peque no tenía ni idea de esa norma, así que se la saltó y lo que se suponía una etapa de 40 días se convirtió en una más larga.
este calendario tan mono lo he sacado de aquí
    Como con la cuarentena la cosa no cambiaba, empezaron con otro espacio de tiempo, pero la frase era la misma “Es sólo una fase, en cuanto cumpla los tres meses, verás como cambia la cosa”. Aquí tengo que dar la razón. Peque cumplió los tres meses en Madrid, cuando fuimos a visitar a nuestros amigos S&A que nos presentaron a su bebé N. Peque se portó allí fenomenal, y cuando volvimos siguió igual. De cualquier forma, más que una fase, yo creo que fue casualidad (y que a Peque le gusta viajar, como a la madre, y en cuanto cambia de aires se pone de buen humor).
     Pero claro, ahí no queda la cosa. Empiezan las rabietas, el no querer comer, el llorar para conseguir lo que quiere, el querer estar siempre con alguien, y entonces, a la mínima que comentes la situación, vuelve la frasecita “no te preocupes, es sólo una fase, en cuanto cumpla el añito se le pasa”.
     Pues estamos en los 16 meses y seguimos con rabietas, y seguro que a partir de ahora empezarán cosas nuevas, y lo que todavía es más seguro es que, en cuanto se me ocurra comentarlo, habrá por ahí cerca alguna madre o abuela experimentada, que sabrá mucho más que yo y que me soltará lo de “no te preocupes, es sólo una etapa”.

12 de julio de 2013

Yo no me chupo el dedo

    Mi matrona se cansó de decirnos que ni se nos ocurriese llevarnos un chupete al hospital, porque nos cargaríamos la lactancia materna, pero una amiga me dijo, "tú te lo llevas, si no lo necesitas, estupendo, pero si te hace falta, ahí lo tienes".
    El caso es que Peque sí que usa chupete. No mucho, pero sí los usa. Para dormir siempre. El resto del día procuramos que no los use mucho, pero si "gediondea mucho" o "si está mosca", como decimos por aquí, sí que se lo ponemos.
    El mundo de los chupetes es eso, todo un mundo. Los hay de distintos materiales (de silicona, de látex, de látex natural), con distintas formas (redondeas, anatómicas, ortodónticas, ortodónticas avanzadas, fisiológicas, de pera, etc.) Y por supuesto, de distintos diseños.
Éstos fueron los primeros chupetes de Peque. Las cadenas son una monada.
      

   Los primeros chupetes que le compré a Peque en realidad se los compré a Churri. Peque nació después del día del padre, pero como era poco después, me apeteció hacerle su primer regalo por ese día, y encargué unos chupetes personalizados.
   Además de esos compré algunos de Mercadona, donde no tienen muchos diseños, y además los tuvimos que cambiar pronto, y sobretodo de Suavinex. De esos hemos tenido varios, tanto comprados, como regalados, de distintas formas y con distintos diseños, pero siempre con la misma tetina, anatómica.
    Pero tuvimos que pasar a comprar otros, menos "estéticos" pero más "prácticos". Resulta que Peque cogió la manía de meterse el plástico duro del chupete en la boca (coincidiendo con los primeros síntomas de la dentición), pero cuando le vimos con el chupete entero en la boca vimos que teníamos que cambiar de chupete sí o sí.
Empezó mordisqueando el borde, pero se ve que no era suficiente
    Encontramos éstos chupetes de Suavinex, que nos vinieron estupendamente. El diseño es más feo, bueno, simplemente más sencillo. Yo he aprovechado la campaña little luxuries y les he pedido que cambien el diseño de este chupete. Es el "anti-roces", pero nosotros no lo compramos con ese fin, sino porque al ser más grande, a Peque no le cabía en la boca.
Chicos de Suavinex, por favor, cambiad el diseño de estos chupetes
    Como estos chicos de Suavinex son muy majos, me han enviado el nuevo modelo de chupete "Dentición", que garantiza un correcto desarrollo buco-dental para que lo pruebe.
El diseño es sencillo, pero me encanta
    La tetina es muy fina, para que no deforme la posición de los dientes, y el diseño me encanta, es sencillo pero ideal. Además, me gustan mucho los colores, ya que yo no soy nada de rosa bebé y azul celeste.
    La única pega que le veo es que, al no tener "hebilla", no le puedo poner las cadenas que ya tengo, y si quiero evitar que el chupete pase la mayor parte del tiempo en el suelo, tendré que comprar la cadena específica que han diseñado para este tipo de chupetes ¡¡con la de cadenitas que tengo dando cueltas por casa!!
   Llevamos unos días con el nuevo chupete y parece que a Peque le gusta, aunque ha notado la diferencia porque se lo saca varias veces de la boca y lo mira para volvérselo a meter. Eso sí, tenemos que comprobar que no vuelve a sus costumbre de metérselo entero en la boca, porque en ese caso tendremos que volver al anti-roces.
NOTA: Quiero que quede claro que, aunque en ningún momento me han pedido que publique nada (ni siquiera sé si saben que tengo un blog), desde Suavinex me han regalado este modelo para que lo pruebe, y como yo ya tenía medio-preparado un post sobre chupetes, me esperé a probar éste para incluirlo.

9 de julio de 2013

¡¡Se me pasa el arroz!!


    Sí, como muy bien imagináis, no voy a hablar de cocina, sino de ser madre. ¿Cuál es la edad perfecta para ser madre? Creo que es una de esas preguntas que no tiene respuesta, o mejor dicho, tiene miles de respuestas, todas distintas y todas igual de válidas, por supuesto.

    Yo tenía claro, desde bien pequeña, que quería ser madre. Mi idea era tener dos hijos, la parejita, como casi todo el mundo. Luego pasé por una etapa “súper-fértil” en la que quería tener familia numerosa, entre 4 y 5 hijos. Creo que era porque conocí a amigos con muchos hermanos y parecía que su vida era siempre muy divertida. Luego llegó la etapa “consciente”, en la que entendí lo que era un sueldo, una hipoteca, un piso pequeño, etc., y volví a la idea del par, pero cambiando la condiciones, ahora quería tener dos “repes”, no a la vez, sino dos del mismo sexo, para que se llevasen mejor, y para aprovechar la ropa y los juguetes del primero.

    Pasó el tiempo, acabé la carrera, empecé a trabajar y comencé a vivir con el Churri. Dos años después nos casábamos y lo hacíamos con la idea de buscar familia desde el principio. Pero no pudo ser, yo tenía un problema médico, que ahora no viene al caso, que hizo que retrasásemos nuestros planes.

    El caso es que en ese tiempo de “stand-by” a mí se me quitaron las ganas. Coincidió con una época en la que nuestra economía era bastante estable y por fin podía hacer lo que quería. Viajábamos todo lo que podíamos, salíamos, compraba ropa y otros caprichos, ..., y veía como otros amigos se quedaban en casa, no dormían por las noches, no viajaban, vamos, que me entró el pánico y dije ¡¡no tengo hijos!!

    El Churri tuvo que ponerse serio y decirme que eso no era lo que habíamos acordado, que desde el principio teníamos claro que queríamos hijos y que no era justo que cambiara de opinión. Como vio que esa táctica no funcionaba, utilizó otra, la de hacerme ver que no todos los padres son iguales y que los hijos, aunque cambian la vida, pueden hacerlo para mejor, y es cuestión de organizarse. Así si me cameló.

    Total, que nos pusimos a la tarea, y en unos meses llegó la noticia.

    El caso es que, entre unas cosas no me he convertido en madre hasta los 33 años (el Churri algunos más que yo). No lo fui antes porque no quise y lo primero que pensé nada mas ver esos ojazos de Peque mirándome encima de mi vientre al nacer, después de “¡no puedo creérmelo, es lo más bonito que he visto nunca, soy la mujer más feliz el mundo!” fue “¿por qué no me quedaría embarazada antes?”. Me da la impresión que los años que he tardado en quedarme embarazada son años perdidos con Peque, que podíamos haber disfrutado y en cambio los hemos perdido.

    Así que, amigas que me leéis y que os estáis planteando ser madres (o volver a serlo) pero no estáis seguras, ¡no lo dudéis! Después podéis arrepentiros de haber tardado más de la cuenta en decidiros. ¡¡Que se os pasa el arroz!!  

2 de julio de 2013

Durmiendo sola

    Hace poco publiqué una entrada sobre los "despertares" de Peque y las distintas fases por las que habíamos pasado en sus sueños.
    Parece que últimamente le cuesta algo menos dormirse, aunque se sigue despertando varias veces por las noches, pero solemos solucionarlo ofreciéndole un poco de agua (se bebe un biberón de más de 150 cl todas las noches) y colocándole de nuevo el chupete.
Peque durmiendo por primera vez en su habitación.
    
   Aprovechando que parecía que dormía mejor y 
que yo estoy de vacaciones, aunque no lo parezcan, 
decidimos pasar a Peque a su habitación.
    No costó demasiado dormirle, porque procuramos cansarle antes de llevarle a la cuna. Antes de irme yo a la cama se despertó tres veces, pero se dormía enseguida después de beber un poco.
  
    Me acosté tarde, porque estaba enganchadísima al libro
"El bolígrafo de gel verde" de Eloy Moreno que os recomiendo un montón. No me fui a la cama hasta que no lo terminé. Si sois de lágrima fácil, como yo, y os habéis leído el libro, entenderéis que cuando me acosté lo hice "un poquito tocada". Si lo llego a saber dejo el libro para otro día. 

    Cuando me metí en la cama no podía dormirme, echaba tanto de menos a Peque. Churri ya dormía hacía más de una hora, pero era como si estuviese sola en la cama, en la habitación, sin Peque en la cuna, pegada a nuestro colchón.
    Se despertó varias veces más, y todas ellas acudí enseguida a darle agua y a ponerle el chupete. Cada vez que iba estaba tentada de meterme en la cama que tenemos al lado, pero todas y cada una de las veces me fui a mi habitación. Sabía que si me metía en esa cama tardaría mucho en volver a la mía.
    Por supuesto, Peque ha dormido como siempre o mejor. No ha notado el cambio, no nos echa de menos. Y me alegro, aunque con la boca chica, porque si hubiera tenido una noche horrorosa habría sido la excusa perfecta para meter de nuevo la cuna en nuestra habitación.
    ¿Por qué nos costará tanto a las madres ir rompiendo los lazos que nos unen a nuestros hijos?

22 de junio de 2013

Sueños

      Me quedé embarazada y todo era perfecto, como un sueño. Mi parto fue el parto soñado por toda mujer y cuando nació, Peque era un bebé de ensueño, todo era comer y dormir.
      Pero como todo sueño, se acabó y nos despertamos. Y empezaron las “pesadillas”. Primero con las tomas, y luego con lo de dormir, pasando por distintas fases:
FASE 1: Peque lloraba a todas horas, sin consuelo, y no había forma ni de calmarle ni de dormirle. Según todos era por el “cólico del lactante”, pero yo aún tengo mis dudas. El caso es que para que dejase de llorar no era raro que apareciesen 10 ó 12 brazos para acunarle voluntariamente y que así se durmiese. Pasamos de dormirle acariciándole la cara o las manos a tener que hacerlo en brazos ¡¡SIEMPRE!!. No había una vez que se durmiese sin necesidad de ayuda.

FASE 2: Desarrolló el sentido del equilibrio de tal manera que notaba a la perfección cuando pasaba de la posición [en brazos] a la posición [en minicuna], así que mecíamos la minicuna hasta que se dormía.

FASE 3: Con el paso a la cuna lo de mecerle era complicado, así que pasamos de insuave movimiento de balanceo a “meneos de intensidad 8.0 en la escala de Richter”.
FASE 4: Empezó a despertarse por las noches, suponemos que por las molestias de los colmillos y las muelas, chillando a tal volumen que ni la Caballé. Teniendo en cuenta que yo me levanto a las 6:20 y que esto solía ocurrir a las 3:00 y duraba más de una hora, lo más cómodo fue meter a Peque en nuestra cama, porque así se calmaba más rápido.
La consecuencia fue clara, tuvimos que empezar a dormirle en la cama. A mí esta técnica no me molestaba, me tumbaba con Peque en mi cama, donde no tardaba más de 10 ó 15 minutos en dormirse y a mí este ratito me servía como momento de relax. Una vez se había dormido le pasaba a la cuna y todos tan contentos.
La cosa no se iba a quedar en la Fase 5. Como ya he comentado por aquí hace unos días que pasamos por una bronquitis, acompañada de salida de muelas y colmillos, lo que se tradujo en fiebre y en Peque como nunca le habíamos visto. Sólo quería estar en brazos, casi todo el día durmiendo, y sin comer nada. Eso era de día, por las noches lloraba porque la tos y los mocos no le dejaban dormir. El caso es que Peque volvió a la cama, ahora las noches enteras, con los mimos correspondientes de su mamá. Y por eso ahora estamos donde estamos.

FASE 5: Todavía quedan restos de la bronquitis (tos y mocos) pero Peque ha vuelto con energías renovadas, y no hay forma de dormirle por las noches. Antes lo normal es que se durmiese como muy tarde a las 22:00 y ahora son las 22:30, después de una hora en la cuna, y sigue “en danza”. Churri quiere que le dejemos llorar, pero a mí me puede el lado sensible, claro que cuando voy a tranquilizarle, después de un ratito llorando, siempre me hace lo mismo, dejar de llorar y empezar a reírse, tocar las palmas y botar en la cuna

    Total, que la técnica del Churri no me gusta, pero la mía no funciona, así que no tengo ni idea de qué puedo hacer para que Peque duerma y lo haga a alguna hora razonable.
    Se admiten consejos. ¡¡Buenas noches!!

PD. Muchísimas gracias a todos los que habéis votado por el vídeo del cole de mi hermana, os recuerdo que podéis seguir haciéndolo (admiten 10 votos por ordenador), tienen que llegar a 500 votos para pasar a la final.