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3 de mayo de 2014

Día de las madres vs. Día de las #malasmadres

Todos los que estáis por aquí sabéis que el primer domingo de mayo se celebra el Día de la Madre. Pese que a mí no me gustan los “días comerciales”, éste me parece un día especial. Es cierto que, con los años, ha ido degenerando un poco, y al hacernos mayores les regalamos a nuestras madres productos comprados, pero a mí me gusta este día porque cuando pienso en él me acuerdo siempre de los regalos que hacen los pequeños a sus madres con sus propias manos, preparados con mimo en la guardería o en la escuela.
Este día se celebra desde la antigua Grecia, así que no le podemos echar la culpa de su existencia al consumismo yanki, pero, como siempre, ellos han ido marcando la tendencia. Hasta 1965 en España se celebraba el 8 de diciembre (día de la Inmaculada, para honrar a la Virgen María), se trasladó a mayo porque es el mes de las flores y los regalos a las madres solían ser adornos florales. En 1914 se estableció en EEUU el segundo domingo de mayo como Día de la Madre y se declaró fiesta nacional. Lo consiguió Anna Jarvis. Mucho países se fueron añadiendo a esa fecha. No se sabe muy bien por qué, en España, Hungría, Lituania, Portugal, Sudáfrica y Rumanía, se celebra el primer domingo.
Este año he recibido el primer regalo de Peque hecho con sus propias manos (más bien las manos de “Mafé”, su “seño”, pero sus deditos están ahí, jeje), y me ha hecho mucha ilusión. 
Lo sé, no sirve para nada, y ni siquiera lo ha escrito él, pero a mí me ha encantado ;)
Soy una #malamadre, pero también tengo síndrome de diógenes, así que guardaré todos los regalos que me haga Peque mientras encuentre un hueco donde meterlos, jejeje.
Y precisamente de las #malasmadres quería hablaros hoy. Tenemos un día dedicado a las madres, para celebrarlo en familia, para disfrutar de nuestros hijos, pasar el día con ellos, pero, sinceramente, creo que nos merecemos más.
Tener hijos nos ha quitado muchísimas horas de sueño, nos ha dado muchas preocupaciones, nos ha puesto kilos de más, algunas no reconocemos nuestros nuevos cuerpos, el corrector de ojeras se ha convertido en nuestro amigo más fiel, el baño se ha convertido en nuestro refugio, nos metemos en él para poder usar el móvil, para descansar, para leer, para meternos bajo la ducha, con música bien alta y dejar de escuchar por un momento gritos y lloros, hemos pasado de ir a Zara, a ir a Kiddy’s Class, de leer libros a leer cuentos, de hacerlos peelings y limpiezas de caras a limpiar culetes y dar pasta al agua.
Cuando te pasa esto y eres madre primeriza te sientes agotada, cansada y a veces frustrada, y lo peor de todo, CULPABLE. Te crees que por querer pasar un par de horas a solas para disfrutar de la tranquilidad, de un buen libro, un baño, una siesta, o ir al gimnasio o de compras eres una mala madre, que antepones tu bienestar a tu hijo. Porque la frase más escuchada los primeros meses es “tú dedícate a tu hijo, que ahora es de lo ÚNICO de lo que te tienes que preocupar” y, cuando le dices a tu madre, “no, toma tú al niño que yo me voy a fregar los platos” piensas “¡¡soy una madre horrible, prefiero fregar la loza antes que estar con mi hijo!!
Hasta que te das cuenta que no eres la única, que hay más como tú, y lo más importante, que cuando has preferido fregar los plastos (o hacer la cama, o la comprar, o pintar una habitación, …) llevabas muchas horas a solas con tu hijo, amamantándole cada dos horas, cambiando pañales, acunándole para que se durmiese y no se despertase, meciéndole en brazos mientras paseabas por el pasillo para calmar los cólicos del lactante. No te duchas hace 30 horas, no recuerdas la última vez que te lavaste el pelo, el maquillaje se limita, si vas a salir a la calle, a un poco de corrector mal puesto y un brochazo de rimel.
Yo me dí cuenta de esto gracias a una #malamadre muy especial, la más especial de todas, la que tuvo la osadía de crear este movimiento (que algunas no han entendido, pero peor para ellas) Ya sabéis todas quién es. No sólo creo una cuenta en twitter parair colgando TIPs que nos sirviesen para reírnos de nuestros “fallos” como madres, fue más allá, y con la ayuda de una socia muy especial creó una web, así ya no sólo compartíamos TIPs, también compartíamos posts.
Y tampoco quedó ahí la cosa, animada por La Musa, entre otras, decidió que, si llegábamos a las 2.000 (somos 5.928 cuando escribo esto) ¡¡habría fiesta!! Y ¡¡¡tenemos fiesta!!! Y menuda fiesta, es más bien un fiestón.
Así que yo propongo que, además de celebrar el Día de la Madre el primer domingo de mayo, celebremos, cada año, el Día de las #malasmadres el 4º sábado de mayo. Cada año, una fiesta. Podríamos ir cambiando de lugar para así tener todas la oportunidad de asistir a una de ellas. Por el patio de vecinas se han ofrecido muchas posibilidades, ya os digo yo que si llega a salir algún año la de Cancún haré todo lo posible por no perdérmela, jejeje.
Muchas gracias Laura (@laninasinnombre) y Veronika (@sinprepalguna) por crear #malasmadres, gracias a vosotras veo la maternidad de una forma más relajada, y eso es bueno tanto para mí como para mi hijo. Disfruto más de él, si un día no come fruta porque nos hemos comido entre los dos una bolsa gigante de gusanitos, pues tampoco pasa nada, son cereales, si los viernes no hay baño porque preferimos quedarnos a tomar unas tapas por la noche, es bueno para su piel, para mantener el pH, si tenemos que colechar para que podamos dormir los dos, eso hará que nuestro vínculo sea más grande. Todo eso lo he ido aprendiendo gracias a otras #malasmadres, y eso no habría sido posible si un día no hubieses tenido la genial idea de crear el grupo y de gestionarlo de la forma magistral en que lo estamos haciendo.
Y gracias también a +CYBEXEspana por hacer posible el sueño loco de estas dos geniales #malasmadres.
Nos vemos el 24 y preparaos para recibir un montón de abrazos y besos. 
todas las fotos son de http://clubdemalasmadres.com/

5 de mayo de 2013

¡¡¡Gracias Mamá!!!


Pues el caso es que yo, aprovechando el día de la Madre, ya tenía pensado escribir un post sobre la maternidad, contando lo que para mí había supuesto este cambio, y agradeciendo todo lo que mi madre ha hecho por mí y sigue haciendo.
En esto que en mi lectura diaria del blog de Marialu me encontré con esto así que decidí unirme.
La foto la pongo un poco distorsionada para preservar la intimidad de sus protagonistas (mi madre, Peque y yo). Además, no es muy buena ni bonita. Pero a pesar de eso me encanta. Es la primera foto de las 3 generaciones y me inspira muchas cosas cada vez que la veo.
No tiene buena luz, está borrosa, yo estoy horrible (hacía sólo unas horas que había parido, comprendedlo) y la postura de mi madre es un tanto rara. Lo único bonito de la foto es Peque. Eso y la ternura, el amor y la paz que me llenan cada vez que la veo.
            Me hace recordar ese día, la emoción de la llegada de Peque, la ilusión, el miedo y la emoción con que mi madre lo vivió, y la ayuda inestimable que nos ofrece desde ese momento.
            Es la segunda vez que celebro el día de la Madre como tal. El año pasado fue muy especial porque fue la primera, y el primer año que Peque me haga un regalo con sus propias manos y me diga “Mami, felicidades, te quiero mucho” me derretiré.
            Pero no por eso este año no va a tener su importancia. Lo compartiré más con mi madre, que en la última ocasión se quedó un poco desplazada porque me dieron el papel protagonista. Además, soy más consciente que el año pasado de lo que es la maternidad y lo que ésta ha hecho cambiar en mi vida.
            Así que ya sabéis, felicitad a vuestras madres y hacedlas sentir las mejores mujeres del mundo, porque sin ellas no seríamos lo que somos.
            Y a las que sois mamás además de hijas ¡¡¡Muchas Felicidades!!!
            En especial a mi Madre, que es la mejor del mundo mundial, aunque a veces discutamos, como Madre y como Abuela.
¡¡Te queremos mucho!!

Firmado: Peque e Irene